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La temporada de alergias será especialmente intensa este año

El jefe de Alergología del HUCU, Antonio Moreno, advierte de que las lluvias del invierno favorecerán una mayor concentración de polen
La temporada de alergias será especialmente intensa este año
18/03/2026 - Paula Montero

Especialmente intensa y complicada. Así se presenta la temporada de alergias en  Cuenca toda vez que las lluvias registradas durante los meses de enero y febrero han adelantado la floración de determinadas plantas, tal y como explica el doctor Antonio Moreno, jefe de Sección de Alergología del Hospital Universitario de Cuenca (HUCU), quien señala que la climatología de las últimas semanas ha generado las condiciones idóneas para una primavera con altos niveles de polen.

Según el especialista, en estos momentos están polinizando de forma intensa las cupresáceas, una familia de árboles que incluye especies como el ciprés, la sabina, el enebro o la arizónica. “El invierno ha sido especialmente lluvioso y eso ha mantenido los niveles de polen bajos durante semanas. Pero en cuanto ha cambiado el tiempo y ha salido el sol, los niveles han subido rápidamente”, explica Moreno. De hecho, asegura que ya se están registrando concentraciones superiores a las del año pasado.

El calendario de polinización continuará en las próximas semanas con nuevas especies. Tras las cupresáceas, en abril será el turno del platanero de sombra, mientras que en mayo y junio llegarán los pólenes más problemáticos en la provincia que son las gramíneas y el olivo, responsables de la mayoría de las alergias en la zona.

En este sentido, los especialistas han detectado un cambio en el perfil del paciente alérgico. Si hace dos décadas lo habitual era encontrar personas alérgicas a un solo polen, ahora predominan los llamados polisensibilizados, es decir, personas que reaccionan a varios tipos. Esto hace que los síntomas se prolonguen durante buena parte del año. “Muchos pacientes tienen síntomas en invierno por las cupresáceas, en primavera por gramíneas y olivo y en otoño por las malezas. En algunos casos están afectados nueve o diez meses al año”, explica Moreno.

Este fenómeno también está relacionado con el alargamiento de las temporadas de alergia, un cambio que muchos expertos vinculan al cambio climático y a las alteraciones en los ciclos de polinización.

A ello se suma el aumento general de los casos. En la actualidad, aproximadamente el 30% de la población sufre algún tipo de alergia, una cifra que podría alcanzar el 50% en los próximos quince años si continúa la tendencia actual.

 

"Es frecuente que los pacientes acudan a la farmacia y utilicen sprays nasales o tratamientos que pueden tener más efectos secundarios que la propia alergia"

Entre las posibles causas, los especialistas citan dos teorías principales. Por un lado, la llamada “teoría de la higiene”, que sostiene que en sociedades con menor exposición a virus, bacterias o parásitos el sistema inmunitario se vuelve más propenso a reaccionar frente a sustancias inocuas como el polen. Por otro, la “teoría de las partículas diésel”, que apunta a que la contaminación de los motores puede modificar los pólenes y hacerlos más reactivos.

Ante esta situación, Moreno insiste en la importancia de evitar la automedicación. “Es frecuente que los pacientes acudan a la farmacia y utilicen sprays nasales o tratamientos que pueden tener más efectos secundarios que la propia alergia”, advierte. Por ello, recomienda acudir primero al médico de Atención Primaria para que valore el caso y, si es necesario, derive al paciente al especialista.

Normalmente, el diagnóstico suele realizarse mediante pruebas de punción cutáneas, conocidas como Prick Test, y análisis de sangre, que permiten identificar los alérgenos responsables en la mayoría de los casos.

En cuanto al tratamiento, el especialista recuerda que la inmunoterapia o vacuna antialérgica es “actualmente el único método capaz de curar la enfermedad”, mientras que otros fármacos como antihistamínicos, sprays nasales o colirios sirven únicamente para aliviar los síntomas.

 

 

El Hospital Universitario de Cuenca ha permitido mejorar notablemente la atención a estos pacientes. El servicio ha ampliado su plantilla hasta alcanzar los ocho alergólogos, frente a los cinco que trabajaban en el antiguo Hospital Virgen de la Luz, y ha pasado de tres consultas a nueve, además de incorporar una nueva unidad de inmunoterapia y una sala de provocaciones y observación.

El servicio de Alergología también mantiene actividad en los centros de especialidades de Motilla del Palancar y Tarancón para facilitar el acceso a los pacientes de toda la provincia. En esta línea, cabe destacar que el equipo  apuesta por la atención en alta resolución, un sistema que permite realizar las pruebas diagnósticas y establecer el tratamiento en una sola visita para ahorrar viajes innecesarios a los pacientes y más teniendo en cuenta que Cuenca es una provincia muy extensa.

Con todo, el doctor Antonio Moreno lanza un mensaje claro a la ciudadanía: “ante síntomas compatibles con alergia como estornudos frecuentes, congestión nasal o picor ocular, lo más recomendable es consultar con el médico y evitar la automedicación para recibir el tratamiento más adecuado”.