Es noticia en Cuenca: Carrera solidaria JGL Grupo Cinco Festival de Otoño 2026
Festival de Otoño 2026

De tapa en tapa con charanga para un tardeo otoñal

El Festival de Otoño propone el ‘corretapas’, una ruta gastronómica por diferentes bares de la ciudad al ritmo de la música
De tapa en tapa con charanga para un tardeo otoñal
Foto: Saúl García
16/10/2026 - Marina Cazallas

La capital conquense es atractiva por varias razones: su Casco Antiguo, la naturaleza que la rodea, las hoces que la abrazan... Y, por supuesto, su oferta de locales para ir a tomar un refrigerio. En este sentido, una froma apetecible de conocer Cuenca puede ser al ritmo de una charanga, con una tapa en una mano, una bebida en la otra y los amigos esperando en la siguiente barra.

A partir de las 19 horas, el Festival de Otoño invita a cambiar el paseo convencional por el ‘corretapas’, una propuesta que combina gastronomía, música y ambiente callejero para recuperar ese placer tan nuestro de ir de bares: encontrarse, conversar, descubrir sabores y dejar que la tarde se alargue sin mirar demasiado el reloj.
 

RUTA A CONTRARRELOJ
“Es como un tardeo por bares”, resume Luis Delgado, directo creativo de Hackeo Productions, entidad encargada de organizar la actividad. La idea es sencilla: convertir una ruta gastronómica en la que cada establecimiento es una parada y cada tapa, una sorpresa. Todo ello con  la música de la charanga Los Zarajos como hilo conductor.


El recorrido arrancará en la plaza Princesa Zaida y continuará por los diferentes establecimientos, entre ellos: Café Bar Princesa, Cervecería Isu, el Andén, El Pub del Huécar, Kadon y Bicio, para terminar en El Templete, en el parque de San Julián. En cada local, los participantes dispondrán de unos 15 o 20 minutos para recoger su bebida y degustar la tapa antes de seguir caminando hacia la siguiente parada. Esta propuesta, cuya entrada es de 25 euros, se trata, como describe Luis Delgado, de “una experiencia organizada de principio a fin”.

“Lo que proponemos es un servicio mucho más rápido”, explica el director creativo que, además, destaca la importancia de agilizar el paso de los asistentes para que la fiesta no interfiera en el funcionamiento habitual de los establecimientos. La organización entregará a cada participante una cinta identificativa en el cuello, así los establecimientos podrán entregar las tapas y bebidas previstas. Más tarde, Hackeo Productions centralizará la recaudación y repartirá a cada local la cantidad correspondiente.
 

En cada local, los participantes dispondrán de 15 a 20 minutos para recoger su bebida y degustar la tapa antes de seguir hacia la siguiente parada de la ruta

TAPAS CON PREMIO
Los bares prepararán tapas específicas para la ocasión, cuyas propuestas se mantienen en secreto hasta el evento. La organización supervisa las elaboraciones y comprueba que no se repitan. Además, exige que tengan cierto trabajo detrás: la intención es ofrecer algo diferente a lo que habitualmente se encuentra en la barra.


La degustación tendrá también su componente competitivo. Cada participante encontrará un código QR en la tarjeta que recibe al inicio y, al finalizar la ruta, podrá escanearlo para votar por su tapa favorita. La charanga ayudará a animar al público a participar en la elección. El establecimiento ganador se conocerá el 6 de noviembre, durante la gala final del Festival de Otoño en el Auditorio José Luis Perales.


El premio será un trofeo con el logo del festival de este año y, por otro lado, al bar agraciado con ese reconocimiento se le hará entrega de un estuche de vino aportado por los colaboradores. La mejor tapa se incorporará así a una celebración que también reconoce a los ganadores de otras disciplinas, como pintura rápida, poesía y fotografía. La ruta culminará con música en directo en El Templete. Allí actuará El Buscador de la Regenta, un grupo que apuesta por canciones populares españolas y temas reconocibles de los años 2000 y 2010. 

UNA EXPERIENCIA QUE NO DECEPCIONA
La propuesta ya dejó buenas sensaciones en su primera edición, que reunió a alrededor de un centenar de personas. Según Delgado, después de aquella cita, muchos asistentes preguntaron cuándo volvería a celebrarse. Incluso hubo quienes, al encontrarse con la comitiva por la calle, decidieron sumarse espontáneamente al ambiente. Eso sí, quienes se incorporen sin entrada podrán disfrutar de la música y acompañar el recorrido, pero no tendrán garantizadas las tapas especiales del concurso.


Para aquellos que no se lo quieran perder que sepan que están a tiempo de recoger su entrada en cualquiera de los establecimientos de la ruta o ponerse en contacto con la organización del Festival en redes sociales. Además, habrá un máximo de 30 entradas para adquirir el mismo día, una opción pensada para quienes se animen a última hora.
El plan está servido: diez paradas, comida por descubrir, una charanga en movimiento y un concierto para cerrar la jornada. Es por este tipo de tardes que se suele decir aquello de que “lo importante no es la meta, sino los amigos que hicimos por el camino”  y, en este caso, la próxima tapa que espera al doblar la esquina.


Noticias relacionadas