‘Susurros de Cuenca’, el proyecto que da vida a leyendas de la ciudad
Las leyendas forman parte del ADN de Cuenca desde prácticamente su fundación, y se han convertido en historias transmitidas de generación en generación que han ayudado a construir el imaginario de muchos rincones del Casco Antiguo capitalino. Hasta ahora eran muchas las publicaciones donde se recogían estas leyendas, pero ahora, ese legado ha dado un salto al terreno digital gracias a Susurros de Cuenca, un proyecto impulsado por la joven conquense Sofía Rodríguez Fernández (2002), recién graduada en el doble grado de Periodismo y Comunicación.
Apasionada de su ciudad y con la idea clara de quedarse a vivir en ella, Sofía ha convertido su Trabajo de Fin de Grado en una propuesta transmedia que busca divulgar y poner en valor cinco de las leyendas más conocidas de la capital a través de un formato audiovisual e interactivo. “Siempre me han gustado los proyectos multimedia y las redes sociales, y quería hacer algo que uniera eso con Cuenca”, explica.
El proyecto comenzó a gestarse en noviembre de 2024, cuando arrancó la fase de documentación y guionización. Tras meses de investigación, las grabaciones se realizaron entre febrero y marzo de 2025, para dar paso después a un largo proceso de edición, diseño y creación de la página web y las redes sociales. “He hecho prácticamente todo yo: dirección, guion, edición, creación de la web, etcétera”, asegura, dejando claro que ha sido “muchísimo” el trabajo y por eso ha tardado un año en ver la luz.
Así, ‘Susurros de Cuenca’ se articula en torno a cinco leyendas: La Cruz del Diablo, El Cristo del Pasadizo, Las Brujas de Mangana, La Fuente del Abanico y Los Ojos de la Mora. Las dos primeras ya están publicadas, mientras que el resto irán viendo la luz de forma semanal. Sofía optó por estas historias por su popularidad y arraigo. “Son las más famosas, las que la gente ya conoce al menos de oídas, y me parecía una buena forma de empezar”, afirma.

Cada leyenda se presenta en la web como un recorrido interactivo que combina narración sonora, fotografías, escenas audiovisuales y diálogos en los que el usuario puede tomar pequeñas decisiones. Aunque esas elecciones no alteran el final de la historia, sí influyen en la forma de vivirla. “Quería que el espectador no fuera solo pasivo, sino que participara”, explica. Además, cada relato incluye una escena clave grabada en vídeo, de entre uno y tres minutos de duración, que recrea el momento más representativo de la leyenda.
Las leyendas no solo se pueden disfrutar en su página web, sino que las redes sociales funcionan como escaparate y complemento del proyecto, con tráilers, fotografías, contenidos del ‘detrás de cámaras’ y artículos divulgativos relacionados con el patrimonio y los misterios de la ciudad. Y la respuesta del público ha superado todas las expectativas.
En apenas una semana y media, la web ha alcanzado las 10.000 visualizaciones, mientras que algunos vídeos acumulan decenas de miles de reproducciones en TikTok, Instagram y Facebook. “No me lo esperaba para nada, y ver cómo subían las visitas fue una auténtica locura”, reconoce.
Los mensajes de agradecimiento se repiten entre los comentarios y los mensajes privados, y también han llegado debates sobre las distintas versiones de algunas leyendas, especialmente la de la Cruz del Diablo. “Al final una leyenda puede contarse de muchas maneras, y yo he hecho mi propia reinterpretación, respetando la esencia”, apunta.
"Me parece muy bonito pensar que alguien puede descubrir la ciudad a través de estas historias”,
El proyecto concluirá su fase académica a finales de febrero, cuando estén publicadas las cinco leyendas, aunque Sofía no descarta darle continuidad en el futuro con nuevos contenidos, vídeos cortos o incluso con historias que se quedaron en el tintero. “Me encantaría poder profesionalizarlo y seguir contando leyendas y misterios de Cuenca”, confiesa.
Al mismo tiempo, Sofía destaca que uno de los aspectos que más le ha sorprendido es el interés que el proyecto ha despertado fuera de la ciudad, dado que a través de las redes sociales ha recibido mensajes de personas que no conocían Cuenca o que solo la habían visitado una vez y que, tras descubrir ‘Susurros de Cuenca’, se han interesado por su historia y sus leyendas. “Me parece muy bonito pensar que alguien puede descubrir la ciudad a través de estas historias”, afirma.
Mientras tanto, Susurros de Cuenca ya ha logrado su primer objetivo más allá del universitario: demostrar que las historias de siempre también pueden encontrar nuevos caminos para llegar al público y a las formas de consumo actual.