Setenta voluntarios y doce buceadores le quitan la basura al Júcar
El domingo ha amanecido con trabajo en el Júcar. Mientras los primeros paseantes cruzaban los puentes, una docena de buceadores del Club Apnea Cuenca se ha metido en el agua para rastrear el fondo del cauce. En las orillas, el resto de voluntarios ha peinado las márgenes y los embarcaderos del tramo urbano del río, entre el Recreo Peral y el puente de San Antón.
La jornada se ha sumado a la duodécima edición de la campaña internacional de limpieza de playas y ríos que coordina la Red de Vigilantes Marinos, a la que está adherido el club conquense. Han participado unas 70 personas, que durante la mañana han ido sacando lo que el río guardaba: sillas, numerosas señales, un trozo de reja metálica y decenas de bolsas de basura acumuladas en las márgenes y en los embarcaderos.
Algunos hallazgos han sorprendido incluso a los propios buceadores. "Hemos sacado una señal, una valla, cosas metálicas, un hacha. Curiosidades que acaban de salir del agua", ha relatado a media mañana Bartolomé Arcos, presidente del club, cuando la limpieza avanzaba más despacio de lo previsto. Río abajo, sus compañeros seguían encontrando "otra infinidad de cosas".
Para el club, lo que se retira del agua es solo una parte de la tarea. Su lema es la educación medioambiental, y con iniciativas como esta buscan "ayudar al río, por supuesto, pero que las personas se conciencien", ha explicado Arcos. "Un poquito de todos es mucho bien para nuestro medio ambiente".