El programa Verano Activo vuelve con más ocio, conciliación e inclusión
El verano está a la vuelta de la esquina y, con él, una de las iniciativas más demandadas por las familias conquenses. Se trata del programa Verano Activo, la propuesta del Ayuntamiento de Cuenca de ocio educativo que se desarrollará del 22 de junio al 28 de agosto y que busca combinar diversión, aprendizaje y conciliación familiar durante las vacaciones escolares.
Lejos de la imagen tradicional de una escuela de verano centrada en actividades académicas, el Consistorio apuesta por un modelo más dinámico y participativo. Así lo detalla el concejal de Educación, Víctor Fernández, quien explica que el cambio de denominación responde precisamente a esa filosofía. “Queremos desterrar la palabra escuela para que los niños no crean que van a seguir haciendo las mismas actividades que durante el curso”.
El programa se desarrollará este año en los colegios Santa Ana, San Fernando y Fray Luis de León, una distribución que mantiene la apuesta municipal por acercar el servicio a distintos barrios de la ciudad. Fernández señala que la intención es que las sedes vayan rotando para facilitar el acceso de las familias y adaptarse también a las obras de mejora que se ejecutan cada verano en los centros educativos.
Las actividades estarán orientadas a fomentar hábitos saludables y evitar el sedentarismo durante los meses estivales. Los participantes disfrutarán de propuestas deportivas, talleres de manualidades, juegos temáticos, actividades de campamento y salidas culturales. Además, acudirán una vez por semana a las piscinas municipales y podrán participar, de forma opcional, en visitas al Museo de las Ciencias, el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, el Museo de Cuenca o el Ayuntamiento.
A ello se sumarán iniciativas desarrolladas junto a diferentes servicios públicos. El edil de Educación detalla que se está trabajando con Bomberos, Policía Local, Protección Civil y GEACAM para que sus profesionales visiten los centros y acerquen a los menores la labor que realizan durante todo el año.
Otro de los pilares fundamentales del programa es la conciliación. El horario ordinario será de 9:00 a 14:00 horas, aunque las familias podrán ampliarlo desde las 8:15 de la mañana hasta las 15:00 horas. Asimismo, los tres colegios contarán con servicio de comedor para quienes lo necesiten.
La concejala de Servicios Sociales, Estela Soliva, destaca especialmente el carácter inclusivo de la iniciativa. Desde su departamento se impulsan dos líneas específicas dentro de Verano Activo. La primera está dirigida a menores con diversidad funcional, que reciben una atención adaptada a sus necesidades gracias a profesionales especializados. “La finalidad es favorecer la inclusión social y educativa, la igualdad de oportunidades y también la conciliación de sus familias”, sostiene la edil.
Estos menores participan en las mismas actividades que el resto de usuarios, aunque cuentan con apoyos individualizados cuando son necesarios, ya sea en el ámbito educativo, conductual, físico o relacionado con la autonomía personal. “No queremos que se identifique a nadie. Son niños y niñas como los demás”, remarca Soliva.
La segunda línea de actuación se centra en menores derivados por los Servicios Sociales municipales debido a situaciones de vulnerabilidad. En estos casos, el Ayuntamiento asume íntegramente el coste de la participación, incluyendo servicios complementarios como el comedor o el aula matinal cuando resultan necesarios. Durante el pasado verano fueron atendidos 17 menores a través de este recurso, además de otros 11 participantes con diversidad funcional.
Las inscripciones continúan abiertas a través de la empresa adjudicataria del servicio, Centro de Estudios Ortega y Gasset. Aunque durante el mes de mayo ya se realizó una preinscripción para planificar la organización del programa, Fernández asegura que las familias todavía pueden solicitar plaza para semanas concretas o para todo el periodo estival. El Ayuntamiento espera alcanzar cifras similares a las del año pasado, cuando alrededor de 300 menores participaron en esta propuesta que se ha convertido en una de las herramientas más importantes para ayudar a las familias durante las vacaciones escolares.