Merecidas vacaciones
El curso 2025/26 ha llegado a su fin esta semana en los centros educativos y, con él, terminan nueve meses de clases, exámenes, excursiones, proyectos y rutinas que ahora dejan paso al descanso estival. En colegios como el CEIP Santa Ana de Cuenca, los últimos días se han vivido entre la satisfacción del trabajo realizado, el cansancio acumulado y la ilusión de unas vacaciones que muchos esperaban desde hace semanas.
“Llegamos todos agotados”, resume el director del centro, Andrés Ramos Fernández, al hacer balance de un curso que considera “positivo”. Eso sí, según explica Ramos, las últimas semanas suelen evidenciar el cansancio acumulado después de nueve meses de actividad académica. “Cosas que ya dabas por sabidas, los niños empiezan a olvidar porque llegamos muy saturados”, apunta.
Pero si hay un sentimiento que marca estas jornadas es la mezcla de alegría y nostalgia. Especialmente para los alumnos de sexto de Primaria, que esta semana han celebrado su graduación y se preparan para dar el salto al instituto.
Es el caso de Sira Romero y Bruno Pastor, estudiantes de 6ºC. Para ellos, el verano será también una etapa de transición. “Es un poco complicado porque no sabemos cómo va a ser la vida en el instituto y también nos da pena porque nos separamos de nuestros amigos”, explica Sira. Bruno comparte esa preocupación y reconoce que espera seguir viendo a sus compañeros durante los próximos meses porque algunos estudiarán en centros diferentes.
Aun así, ambos creen que el colegio les ha preparado adecuadamente para afrontar el cambio. “Nos decían que algunos ejercicios eran de nivel instituto y nos explicaban cómo serían los exámenes”, comenta Sira.
Pero, mientras unos cierran una etapa, otros simplemente cuentan las horas para comenzar las vacaciones. Marta Vera ya tiene claro que uno de los grandes planes de este verano será un viaje a Lanzarote con su familia. Alex Tejedor, por su parte, repetirá una experiencia que ya forma parte de sus vacaciones habituales y pasará alrededor de dos semanas en Inglaterra para mejorar su nivel de inglés.
También Julia Fernández tiene claro que su objetivo para los próximos meses es “disfrutar de la piscina, pero sin abandonar del todo la lectura”. Concretamente, entre los libros que tiene en mente leer destaca ‘Marcelino Pan y Vino’.
Y precisamente encontrar el equilibrio entre descanso y actividades es una de las principales recomendaciones que el centro traslada a las familias. El director insiste en que el verano debe ser, ante todo, un tiempo para “desconectar, convivir en familia y recuperar energías”, pero sin perder completamente el contacto con el aprendizaje. “No conviene olvidarnos de todo lo que hemos trabajado durante nueve meses”, explica. Por ello, aconseja mantener el hábito lector, realizar pequeñas actividades de repaso o participar en propuestas lúdicas relacionadas con idiomas o deporte, siempre sin presiones. “No hay que agobiar a los niños ni apuntarlos a todo. El verano es para descansar y volver en septiembre con ganas”, subraya.
Las familias, añade, suelen trasladar cada año las mismas inquietudes relacionadas con la conciliación y la organización del tiempo libre durante las largas vacaciones escolares. Ante esas dudas, desde el colegio apuestan por actividades que respondan a los intereses de cada niño más que por una programación excesivamente cargada.
Eso sí, mientras los alumnos comienzan oficialmente sus vacaciones, el trabajo en los centros educativos continúa. Claustros, memorias, reuniones, planificación de tutorías, reorganización de espacios y preparación de proyectos ocuparán las próximas semanas del profesorado.
De cara al próximo curso, en el CEIP Santa Ana seguirán desarrollando iniciativas vinculadas a la educación saludable, el bilingüismo, los materiales digitales, Erasmus Plus o los programas de desayunos saludables, entre otros proyectos que ya forman parte de la identidad del centro.