Marta Robles reivindica la literatura como refugio frente al ruido digital
La periodista y escritora Marta Robles ha regresado este sábado a Cuenca con motivo de la Feria del Libro Cuenca Lee, donde ha firmado ejemplares y ha vuelto a encontrarse con un público que conoce bien. “Cuenca es uno de los lugares en los que me siento más feliz”, ha señalado, destacando tanto su faceta como autora como sus visitas personales. “Es una ciudad preciosa, tengo amigos aquí y siempre es un privilegio volver y reencontrarme con tantos lectores en una ciudad con una vida cultural muy extraordinaria”.
La autora ha subrayado el carácter lector de la capital conquense, donde, según ha explicado, “siempre hay gente dispuesta a escuchar y a interesarse por lo que escribes, con distintos gustos y perfiles”. En su experiencia, Cuenca es uno de esos lugares “a los que todos los escritores pedimos volver”.
En ese contexto, Robles ha defendido la vigencia de las ferias del libro como espacios de encuentro real entre autores, lectores y libreros. Frente al peso creciente de lo digital, ha reivindicado el contacto personal entre lectores, libreros y escritores. “Nos abruma lo digital, nos cansa, y por eso valoramos especialmente lo cercano”, ha afirmado, insistiendo en que este tipo de citas son hoy “más necesarias que nunca” y ha reivindicado el papel de libreros y bibliotecarios, a los que ha definido como “los héroes del siglo XXI”.
La escritora ha reflexionado también sobre su forma de entender la literatura y su relación con el periodismo. “Yo separo absolutamente el periodismo de la literatura”, ha afirmado, aunque ha matizado que ambas comparten la necesidad de una base sólida de investigación. “Puedes inventar lo que quieras en ficción, pero el contexto no puede fallar, porque en el momento en que el lector no se lo cree, deja de creerse toda la historia”.
En su caso, esa mirada se traslada a sus novelas, especialmente dentro del género negro, donde introduce temas sociales y conflictos reales. Robles ha defendido este enfoque por su capacidad para generar empatía: “Estamos tan saturados de realidad que muchas veces dejamos de sentir. Las novelas permiten recuperar el interés por el dolor ajeno, conmovernos y volver a sentir”.
Esa línea está presente en su última obra, Amor a Carlota, que ha presentado en Cuenca. En ella aborda cuestiones como el robo de bebés o los abusos a estudiantes universitarias, aunque ha precisado que estos temas son “una excusa” para hablar de una cuestión más amplia: “los silencios de las mujeres que han sufrido abusos y sometimientos a lo largo de la historia, y que todavía hoy siguen callando”. La novela, ha explicado, combina emoción, reflexión y entretenimiento, con una historia que busca implicar al lector y hacerle pensar.
Con más de veinte libros publicados, Robles ha reconocido que, pese a su trayectoria periodística, se siente “mucho más escritora que periodista”. De hecho, ha recordado que su vocación literaria nació en la adolescencia y que su llegada al periodismo fue circunstancial. “Siempre voy a ser periodista, porque tienes esa necesidad de traducir el mundo, pero yo quería ser escritora desde los doce años”, ha señalado.
En este sentido, ha reivindicado la lectura como base imprescindible para escribir, en un momento en el que, ha advertido, “hay más gente que escribe que que lee”. Para la autora, la literatura exige respeto, formación y experiencia lectora previa.
Durante su paso por Cuenca Lee, Robles también ha apuntado al perfil mayoritariamente femenino del público lector de novela. A su juicio, las mujeres han estado tradicionalmente más vinculadas a la transmisión de historias, mientras que los hombres se inclinan más por la no ficción, “buscando un rendimiento más práctico”, aunque ha defendido que la novela también aporta conocimiento y contexto sobre la sociedad.
La escritora ha relativizado, además, la idea de que la realidad actual supere a la ficción. “Eso ya lo decía Oscar Wilde en su tiempo”, ha recordado, señalando que cada época ha tenido su propia dureza y que la literatura siempre ha sabido interpretarla.