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Una guía para redescubrir la historia de Cuenca y sus rincones más literarios

Un texto impulsado por el Instituto de Estudios Conquenses junto a Roberto Sanz, Miguel Romero y András Kresák
Una guía para redescubrir la historia de Cuenca y sus rincones más literarios
Foto: Rubén Marco
02/05/2026 - Las Noticias

Hay ciudades que se pueden leer antes de ser pisadas, o se pueden redescubrir a través de la lectura. Y Cuenca, puede ser una de ellas. Con un Casco Antiguo de calles estrechas, con cuestas empedradas y edificios que asoman al abismo de las dos hoces, hay rincones en el que se guardan ecos de poetas, de pintores y de literatos que aún en pleno 2026 no son tan conocidos por el público. 

Para darlas a conocer hace falta tiempo, curiosidad… o una guía distinta que invite al lector a detenerse, a mirar dos veces y a escuchar lo que la ciudad tiene que contar. Y es que, bajo esta atmósfera ha nacido la ‘Guía ilustrada de páginas históricas y rincones literarios de Cuenca’, un proyecto impulsado por el Instituto de Estudios Conquenses que invita a recorrer la ciudad desde una perspectiva diferente.

Precisamente este sábado la guía se presentaba en el ‘Books to Lovers’, que se celebra hasta el domingo en el marco de Cuenca Lee. El escritor Roberto Sanz explica que la idea surge a partir de unas rutas previas diseñadas por el cronista oficial de la ciudad, Miguel Romero. “Queríamos darles una vuelta, hacer algo más cercano, más ameno, que llegara a más gente”, señala. Así nace una guía que no se limita a enumerar lugares, sino que los convierte en parte de un relato protagonizado por dos jóvenes, Mateo y Julia, que dialogan mientras recorren buena parte del Casco Antiguo de la capital.

Ese planteamiento narrativo es una de las claves del proyecto ya que, como subraya, el reto entre los personajes hace que el lector se implique más y que quiera seguir avanzando. “A través de ese diálogo, el lector no solo recibe información, sino que se siente acompañado en el recorrido, como si también formara parte de la historia”, relata.

Por su parte, el cronista oficial de la ciudad, Miguel Romero, incide en que la guía rompe con el formato tradicional, ya que no es una al uso porque, a parte de las dos rutas, también hay una narración que va uniendo los distintos puntos. Esos itinerarios combinan literatura, historia y patrimonio, y permiten descubrir no solo edificios emblemáticos, sino también las personas que los habitaron o que dejaron su huella en la capital.

 

La guía permite leer Cuenca desde casa, pero también invita a salir a caminarla y descubrir historias menos conocidas
Foto: Rubén Marco

 

Las dos rutas incluidas en esta primera edición se dividen en una primera de carácter lineal, que recorre distintos enclaves del casco histórico hasta llegar a la Plaza Mayor. La segunda plantea un recorrido circular que parte de la Catedral y permite explorar otras zonas de la ciudad. “Podrían ser muchas más rutas, pero hemos empezado con estas dos que además se pueden complementar”, señala Romero.

En ellas aparecen nombres fundamentales de la historia cultural conquense, como Federico Muelas o los hermanos Valdés, junto a otros menos conocidos pero igualmente relevantes. “Hemos tenido que seleccionar mucho, porque hay muchísimo material”, reconoce Sanz sin querer hacer spoilers, quien destaca el valor divulgativo de la obra. “Hay cosas que incluso nosotros no conocíamos y que ahora podemos compartir con todo el mundo”.

La guía no solo propone qué ver, sino también cómo hacerlo, ya que se incluyen dos mapas con los puntos clave de la obra, elementos numerados y códigos QR que amplían la información sobre personajes y lugares. Todo ello pensado para que el lector pueda recorrer la ciudad con la guía en la mano o incluso descubrirla desde casa.

 

 

Incluye mapas y códigos QR que amplían la información sobre personajes y rincones del Casco

 

A ese enfoque narrativo y divulgativo se suma el trabajo artístico de András Kresák, encargado de las ilustraciones. Llegó a Cuenca hace más de una década para estudiar Bellas Artes, y desde entonces ha estado aficando en la capital. Por eso, su aportación no es meramente decorativa, sino que forma parte esencial del proyecto. “Quería hacer algo nuevo, mezclar lo tradicional con lo moderno”, subraya, dejando claro que ha buscado reflejar en sus dibujos la dualidad que define a la ciudad.

La ciudad le sorprendió desde su llegada, especialmente por esa convivencia entre lo antiguo y lo contemporáneo. “Ves edificios muy tradicionales y, cuando entras, hay arte moderno. Esa mezcla me fascinó y la he intentado trasladar a las ilustraciones”, señala. Colores como el amarillo, que evoca la luz y la tierra, o composiciones que juegan con distintos estilos, convierten cada imagen en una reinterpretación artística del entorno. 

El proceso de creación ha sido, en palabras de sus autores, intenso y muy detallista. Sanz reconoce que la maquetación final supuso un trabajo minucioso en el que hubo que ajustar textos, ilustraciones y elementos gráficos. “Ha sido un trabajo muy artesano, revisando una y otra vez, añadiendo detalles, corrigiendo cosas”, explica. Incluso la impresión presentó dificultades para trasladar fielmente los colores de las ilustraciones al papel.

Pese a ello, el resultado ha logrado captar la atención del público. Romero subraya que la presentación de la guía superó todas las previsiones de asistencia y que la demanda continúa creciendo en librerías y actividades culturales. “La gente tenía ganas de algo así”, afirma.

Y es que, asegura, esta guía se ha lanzado en un contexto en el que apenas existían nuevas publicaciones de este tipo sobre la ciudad, por lo que esta obra ha venido a cubrir un vacío. 

Además, el proyecto nace con vocación de continuidad, toda vez que Romero, Sanz y Kresák ya tienen la intención de ampliar el trabajo con nuevas rutas que aborden otros ámbitos, como el arte o la música. “Queda muchísimo por contar y por recorrer”, concluyen.