El eclipse total de Sol hace gritar, llorar y aplaudir a Cuenca
Las laderas del Cerro del Socorro se han convertido este miércoles en uno de los escenarios privilegiados de Cuenca para contemplar un instante que quedará grabado para siempre en la memoria de quienes lo han vivido. Cientos de personas, conquenses y visitantes llegados desde distintos puntos de España y del extranjero, se han reunido en este enclave para asistir al eclipse total de Sol de este 12 de agosto de 2026.
Desde primera hora de la tarde, en las laderas del Cerro del Socorro se respiraba expectación mientras los integrantes de AstroCuenca preparaban sus telescopios y los fotográfos profesionales apuntaban al cielo. Más tarde, cuando amainaba levemente el calor, grupos de amigos y familias se han concrentado en este punto buscando el mejor lugar para no perderse ni un segundo. El ambiente ya era especial antes de que llegara el momento de la totalidad, pero cuando la Luna ha cubierto por completo el Sol, el Cerro del Socorro ha quedado envuelto en una mezcla de oscuridad, silencio y emoción que ha recorrido a todos los presentes.
Justo a las 20:32, en plena totalidad, llegaban los aplausos, los gritos y también algunas lágrimas.
La oscuridad de esos segundos también ha transformado el paisaje conquense. El tiempo parecía detenerse mientras la Luna ocultaba el disco solar y el día daba paso, durante unos minutos, a una noche extraordinaria. Sobre las laderas del Cerro del Socorro, todas las miradas se dirigían al cielo esta vez sin gafas después de que los integrantes de AstroCuenca avisaran a los presentes.

Y precisamente las personas que forman parte de AstroCuenca han sido los grandes protagonistas de esta jornada en el Cerro del Socorro. A través de sus telescopios han conseguido captar imágenes históricas del fenómeno, entre ellas las conocidas como Perlas de Baily, los últimos y primeros destellos de luz solar que aparecen alrededor del borde de la Luna durante la totalidad, además de diferentes imágenes del eclipse total. También, han seguido en directo la trayectoria del globo sonda que han enviado a la estratosfera. Un dispositivo que ha llegado hasta Buenache de la Sierra, ha vuelto a Cuenca guiado por el viento, posteriormente ha sobrevolado Chillarón alcanzado los 30.000 metros de altura.
