Cuenca suspende las nuevas licencias de pisos turísticos en el Casco Antiguo
El Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado la suspensión cautelar de la concesión de nuevas licencias para viviendas de uso turístico en el Casco Antiguo. La medida tendrá una duración inicial mínima de un año, aunque podrá prolongarse hasta un máximo de dos mientras se tramita la modificación del Plan Especial de Reforma Interior y Mejora del Casco Antiguo y sus Hoces.
La propuesta ha salido adelante en el Pleno ordinario de junio con 13 votos a favor de PSOE, Cuenca Nos Une y Cuenca en Marcha, nueve votos en contra del Partido Popular y dos abstenciones de Vox.
La concejala de Urbanismo, Charo Rodríguez, ha explicado que la decisión responde a la creciente presión inmobiliaria y habitacional detectada en el centro histórico, que estaría alterando el equilibrio residencial y sociodemográfico del barrio.
Según ha detallado, el informe elaborado para solicitar la declaración de Cuenca como zona de mercado residencial tensionado constata un incremento acumulado del precio de los alquileres de entre el 29,88% y el 30,87% entre 2021 y 2025 en el Casco Antiguo y el barrio del Castillo.
Este crecimiento supera el IPC acumulado en Castilla-La Mancha durante el mismo periodo, situado en el 24,2%, y rebasa el límite establecido por la legislación estatal de vivienda para acreditar la existencia de tensión en el mercado residencial.
Rodríguez ha señalado que los servicios jurídicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo emitieron el pasado 10 de junio un informe favorable que avala la viabilidad legal de paralizar temporalmente las nuevas autorizaciones mientras se elabora una regulación específica.
La suspensión afectará exclusivamente al territorio delimitado por el Plan Especial del Casco Antiguo y sus Hoces. Durante este periodo no se concederán licencias urbanísticas ni autorizaciones para iniciar nuevas actividades de alojamiento turístico.
La medida no afectará a las solicitudes relacionadas con obras de conservación, salubridad, accesibilidad, consolidación o reforma de inmuebles. Tampoco paralizará los expedientes de vivienda residencial permanente ni las actividades comerciales de proximidad compatibles con la vida del barrio.
La concejala de Urbanismo ha explicado que el Ayuntamiento calcula que existen alrededor de 470 viviendas turísticas en toda la capital, de las cuales aproximadamente 240 se concentran en el Casco Antiguo. Esto supone que más de la mitad de estos alojamientos se localizan en el centro histórico.
Rodríguez ha reconocido que no todas esas viviendas cuentan con una licencia municipal, ya que algunas comenzaron su actividad antes de la entrada en vigor de la normativa que obligaba a obtenerla y figuran únicamente en el registro de la Junta de Comunidades.
La concejala ha señalado que antes de 2020 había alrededor de 90 viviendas de uso turístico en Cuenca, mientras que actualmente se superan las 400. También ha indicado que una consulta reciente en los principales portales mostraba alrededor de 150 alojamientos turísticos disponibles en el Casco frente a solo trece pisos en alquiler residencial.
De estos últimos, cinco se anunciaban expresamente para alquileres de temporada y otros estaban destinados únicamente a funcionarios. “Hoy en día una pareja joven que quiera irse a vivir al Casco Antiguo lo tiene prácticamente imposible”, ha afirmado Rodríguez.
El equipo de Gobierno sostiene que la suspensión permitirá evitar que continúe aumentando el número de pisos turísticos mientras se decide cómo ordenar su implantación. El objetivo de la modificación urbanística será establecer límites, condiciones y zonas para compatibilizar la actividad turística con el uso residencial.
BARRIO HABITADO
Cuenca en Marcha ha respaldado la suspensión y ha recordado que esta medida formaba parte de los acuerdos alcanzados con el equipo de Gobierno para aprobar los presupuestos municipales de 2025.
Su portavoz, Pablo García, ha explicado que la suspensión no es un fin en sí misma, sino un instrumento temporal para poder modificar el planeamiento y regular la concesión de licencias.
García ha defendido que la proliferación de viviendas turísticas reduce la oferta de alquiler residencial, incrementa los precios y dificulta que jóvenes y familias puedan instalarse en el Casco Antiguo.
El portavoz ha señalado que el objetivo debe ser preservar un barrio “vivo y habitado” durante todo el año y evitar que el centro histórico se convierta únicamente en un decorado turístico.
El Partido Popular ha votado en contra al considerar que la paralización se apoya parcialmente en un informe sobre el mercado residencial tensionado que todavía ha recibido alegaciones y debe ser resuelto por la Junta de Comunidades.
El concejal popular Juan Guadalajara ha reclamado que se incorporen datos estadísticos oficiales y actualizados antes de adoptar la medida. También ha recordado que, según la información facilitada en la Gerencia de Urbanismo, no todas las 240 viviendas turísticas detectadas en el Casco cuentan con licencia.
Guadalajara ha explicado que su grupo diferencia entre el expediente para declarar Cuenca como zona tensionada y el procedimiento para suspender las licencias, pero considera que el segundo utiliza datos procedentes del primero que todavía deben completarse.
Charo Rodríguez ha respondido que se trata de dos procedimientos diferentes y que la estimación parcial de algunas alegaciones no impide continuar con la tramitación. La concejala ha leído el informe jurídico, que considera acreditados los requisitos exigidos por la legislación para mantener el expediente.
Rodríguez ha añadido que los propios vecinos del Casco Antiguo han solicitado medidas urgentes ante la pérdida de población permanente, la ausencia de niños y jóvenes y la transformación del barrio en una zona orientada principalmente a los visitantes.
Vox ha optado por la abstención. Su portavoz, Rafael Rodríguez, ha reconocido que las viviendas turísticas prestan un servicio y generan actividad para la hostelería, aunque también ha admitido la necesidad de buscar un equilibrio con la vivienda residencial.
Rodríguez ha señalado que su grupo esperará a conocer la evolución del mercado y la regulación definitiva antes de fijar una posición final. También ha pedido que se aclare el número exacto de alojamientos con licencia y aquellos que operan sin autorización municipal.
La suspensión comenzará a contar desde la publicación del acuerdo en el Boletín Oficial de la Provincia. Durante ese periodo, el Ayuntamiento deberá avanzar en la modificación del Plan Especial del Casco Antiguo para establecer la regulación definitiva de las viviendas de uso turístico.