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“Hay una sensación de satisfacción, emoción y también expectación”

La jefa del Servicio de Oncología Radioterápica señala que “después de todo el trabajo que hay detrás, tratar a los pacientes de Cuenca en su propio hospital es muy importante”
Fotos: Rubén M. Checa
11/03/2026 - Rubén M.Checa

El Hospital Universitario de Cuenca ha comenzado a tratar a los primeros pacientes con radioterapia, un hito sanitario largamente esperado tras la decisión de una empresa privada de dejar de prestar el servicio conveniado con el SESCAM el año pasado. Permite así acercar uno de los tratamientos más complejos contra el cáncer a los ciudadanos dentro de la sanidad pública.

Así, la puesta en marcha del servicio de Oncología Radioterápica marca un antes y un después en la atención oncológica conquense y supone la culminación de años de planificación, inversión y trabajo técnico. La jefa del Servicio de Oncología Radioterápica, María Victoria Villa Sánchez, reconoce que el primer día de funcionamiento del acelerador lineal ha estado cargado de sentimientos.

“Hay una sensación de satisfacción, de emoción y también de expectación”, explica. “Después de todo el trabajo que hay detrás, poder empezar a tratar ya a los pacientes de Cuenca en su propio hospital es muy importante”.

Para los profesionales que han participado en la puesta en marcha del servicio, este momento supone cerrar una etapa intensa de planificación y abrir otra centrada en el día a día de la atención a los pacientes.

Villa Sánchez explica que el arranque del servicio permitirá ir afinando los procedimientos y las dinámicas internas del equipo. “Cuando se empieza se van viendo las necesidades, cómo se coordinan los distintos profesionales y cómo se van puliendo los flujos de trabajo”, detalla.

La especialista también pone en valor el diseño del nuevo servicio y el equipamiento tecnológico con el que cuenta el hospital conquense. El acelerador lineal instalado en el búnker de radioterapia es un equipo de última generación preparado para aplicar prácticamente todas las técnicas actuales de tratamiento radioterápico.

Entre ellas se encuentran la radioterapia conformada, la radioterapia de intensidad modulada o la arcoterapia volumétrica modulada (VMAT), así como técnicas de alta precisión como la radiocirugía o la SBRT.

Además, el sistema incorpora herramientas que permiten mejorar la precisión de los tratamientos, como sistemas de sincronización respiratoria o guiado por superficie.

“La unidad está preparada para aplicar todas las técnicas que actualmente se utilizan en oncología radioterápica”, explica Villa Sánchez, que subraya que el objetivo es ofrecer en Cuenca el mismo nivel tecnológico que en otros grandes hospitales del país.

 

Foto: Rubén M. Marco

 

Aunque la tecnología está lista para desplegar todo su potencial, el servicio comenzará trabajando de forma progresiva. El facultativo especialista Sergio Morales Gabriel explica que en esta primera fase se tratarán patologías frecuentes mientras se comprueba el funcionamiento de todos los sistemas.

“Vamos a empezar con casos más habituales, como tumores de mama o de próstata, y también con pacientes que tengan síntomas oncológicos que requieran radioterapia paliativa”, detalla.

Cada tratamiento se planificará de forma individualizada teniendo en cuenta las características de cada paciente. Este proceso permitirá comprobar el funcionamiento de las diferentes energías del acelerador y ajustar los sistemas auxiliares, desde los dispositivos de inmovilización hasta el guiado por imagen.

Villa Sánchez incide en que, como ocurre con cualquier tecnología sanitaria compleja, existe una curva de aprendizaje en la implantación de todas las técnicas radioterápicas. Mientras tanto, el acelerador ya está preparado para asumir actividad asistencial.

Las estimaciones iniciales apuntan a que el equipo podrá tratar entre 20 y 25 pacientes diarios en turno de mañana, una cifra que podría ampliarse en el futuro si las necesidades asistenciales lo requieren.

“La idea es que ningún paciente tenga que esperar porque falte tiempo de máquina”, explica la jefa del servicio.

Antes de cada tratamiento existe además un importante trabajo previo de planificación en el que participan médicos, radiofísicos y técnicos, que diseñan de manera personalizada cada terapia.

 

 

El nuevo servicio, con tecnología de última generación, tratará hasta 25 pacientes diarios en turno de mañana

 

El servicio no se limita únicamente al acelerador. La unidad contará también con consultas específicas donde se realizarán primeras valoraciones, revisiones durante el tratamiento y seguimiento de los pacientes una vez finalizada la radioterapia. Todo ello en un módulo específico del Hospital Universitario de Cuenca al que se accede desde el vestíbulo principal.

Villa Sánchez explica que los pacientes que ya han iniciado tratamiento en otros centros deberán terminarlo allí, ya que cada plan terapéutico está vinculado al equipo con el que se ha planificado. Sin embargo, todas las nuevas valoraciones se realizarán ya en Cuenca.

“Desde este mes de marzo todas las primeras visitas se harán aquí y todos los pacientes que puedan tratarse en Cuenca lo harán”, explica.

 

AÑOS DE PLANIFICACIÓN

La puesta en marcha del servicio ha sido posible gracias a años de planificación, inversión económica y coordinación entre diferentes profesionales e instituciones. Así lo pone de manifiesto el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, quien reconoce que la puesta en marcha se ha vivido "con los sentimientos a flor de piel, porque detrás hay muchos años de trabajo”, explica.

Ballesteros incide en que para hacer realidad este servicio han sido necesarias tres condiciones fundamentales: una decisión política clara de apostar por la sanidad pública, la inversión económica necesaria y la existencia de un equipo humano altamente cualificado.

En primer lugar, el gerente destaca la decisión del Gobierno regional de impulsar la oncología radioterápica en todas las capitales de provincia de Castilla-La Mancha para garantizar el acceso equitativo a este tratamiento.

En segundo lugar, subraya la importancia de la financiación necesaria para poner en marcha una prestación sanitaria de este nivel. En este sentido, recuerda que la Fundación Amancio Ortega donó 15 millones de euros destinados a impulsar la oncología radioterápica en Castilla-La Mancha, una aportación que permitió renovar aceleradores en varios hospitales y facilitar la implantación de nuevos servicios.

A esta financiación se suma la inversión directa del Gobierno regional para completar la infraestructura sanitaria. Solo el edificio específico que alberga el servicio de radioterapia en el Hospital Universitario de Cuenca, junto con la tecnología instalada en su interior, supera los siete millones de euros de inversión.

El proyecto se apoya además en un equipo humano especializado formado por un oncólogo radioterapeuta, cuatro radiofísicos, cinco técnicos especialistas en oncología radioterápica y dosimetría, dos enfermeros, un técnico auxiliar de enfermería y un auxiliar administrativo.

“Estamos ante una de las prestaciones sanitarias más complejas de montar desde el punto de vista tecnológico y logístico”, explica el gerente.

 

Foto: Sescam

 

El edificio que alberga el nuevo servicio también se ha diseñado pensando en el futuro. Cuenta con dos búnkeres preparados para albergar aceleradores lineales, aunque actualmente solo uno está en funcionamiento.

Cada pared de estos búnkeres requiere grandes espesores de hormigón para garantizar la seguridad radiológica, con un coste aproximado de 600.000 euros por pared únicamente en hormigón. A pesar de ese elevado coste, se decidió construir un segundo búnker que permanecerá vacío hasta que el acelerador actual deba ser sustituido.

De esta forma, cuando llegue el momento de renovar el equipo al final de su vida útil, el nuevo acelerador podrá instalarse allí sin necesidad de interrumpir el servicio durante los meses que requiere el desmontaje del equipo y la autorización del Consejo de Seguridad Nuclear.

Por tanto, los pacientes oncológicos del área sanitaria de Cuenca ya pueden afrontar sus tratamientos cerca de casa, evitando desplazamientos y ganando comodidad en un momento especialmente delicado de sus vidas.