Cuenca reclama en la calle una vivienda digna y alquileres asequibles
La lluvia ininterrumpida no ha impedido que decenas de personas se hayan concentrado este domingo en la Plaza de España de Cuenca para reclamar el derecho de los ciudadanos a una vivienda digna. Con el paraguas en la mano y bajo el lema 'La vivienda no es negocio', los asistentes, entre los que había personas de todas las edades, han secundado una convocatoria que ha servido además para dar nuevos pasos en la organización de la recién creada Plataforma por el Derecho a la Vivienda Digna de Cuenca.
“Es una problemática que nos está afectando mucho, mucho a la juventud, a la persona migrante y a todas las familias que estamos preocupadas para poder llegar a fin de mes y que no nos quiten el techo. Ni la lluvia nos ha parado para que podamos estar aquí”, ha señalado Raquel Iniesta, integrante de la plataforma.
El colectivo, que celebró su primera asamblea el pasado 30 de septiembre y que este domingo celebra su segunda asamblea, pone especialmente el foco en el "elevado número de viviendas vacías existentes en la capital conquense". Iniesta ha recordado que los datos que manejan sitúan entre 3.400 y 5.000 los inmuebles sin ocupar.
El manifiesto leído durante la concentración en la Plaza de España ha incidido en las dificultades que tienen muchas personas de nuestra ciudad y de todo el páis para acceder a una vivienda y en las consecuencias que esta situación tiene especialmente para trabajadores, jóvenes, migrantes y personas vulnerables.
Olga Díaz Cano, integrante de la Plataforma por el Derecho a la Vivienda Digna de Cuenca, ha subrayado la importancia de la unidad de todos y todas frente al problema de la vivienda: “Queremos que en nuestra ciudad se pueda vivir en los barrios, que las viviendas sean asequibles para la clase obrera, para las migrantes y para las personas más vulnerables”.
Díaz Cano ha cargado además contra la especulación y las consecuencias que, a juicio del colectivo, está teniendo el problema de la vivienda. “No podemos consentir que el negocio y la especulación de unos pocos acaben con la vida, con la salud mental y con los cuerpos de la gente que no llega a final de mes”, ha señalado.
Una segunda asamblea para decidir los próximos pasos
Tras la concentración, la plataforma ha iniciado la celebración de su segunda asamblea abierta con la intención de seguir definiendo su estructura y decidir los próximos pasos.
El colectivo cuenta por el momento con alrededor de 16 integrantes, algunos de ellos vinculados a otros movimientos sociales de la ciudad, "aunque su objetivo es ampliar su base y conseguir que la movilización tenga continuidad".
Entre las posibilidades planteadas se encuentra incluso la realización de una acampada, siguiendo experiencias desarrolladas en otras ciudades, aunque cualquier decisión dependerá de lo que acuerde colectivamente la plataforma.
“A ver qué sale de la asamblea. Todo es trabajar en conjunto y ver qué se decide”, ha explicado Iniesta, que no ha cerrado esa posibilidad.