Cuenca llevará las luces de Navidad a todos los barrios
El Ayuntamiento de Cuenca quiere extender la iluminación navideña más allá del centro de la ciudad y llegar durante las próximas fiestas a todos los barrios y a sus principales accesos. El concejal de Festejos, Alberto Castellano, explica que el nuevo contrato contempla un incremento de los arcos y motivos ornamentales gracias, entre otras cuestiones, al ahorro conseguido con las obras eléctricas del recinto ferial.
Castellano dice que el soterramiento de la red de baja tensión en el recinto ferial de la capital va a permitir dejar de contratar el montaje provisional de cables y postes necesario hasta ahora durante San Julián. Ese dinero podrá emplearse en reforzar el alumbrado ornamental tanto de la feria como de la campaña navideña.
Así, hace unas semanas el Ayuntamiento ha adjudicado el contrato por 150.000 euros a la empresa Instalaciones Daige SL, que este año se encargará de iluminar tanto la Feria y Fiestas de San Julián como la Navidad conquense.
Uno de los puntos donde se prevé un incremento especialmente visible será el Casco Antiguo. El Ayuntamiento estudia iluminar el Puente de San Pablo y reforzar los elementos situados en la Plaza Mayor, la fachada del Ayuntamiento, la calle Obispo Valero y sus alrededores. También se valora ampliar la decoración hacia Alfonso VIII y el barrio del Castillo.
Sin embargo, Castellano explica que el propósito municipal es que la Navidad no se concentre únicamente en el centro. “Vamos a intentar llegar a todos los barrios de la ciudad y a sus accesos”, dice. Para ello, se plantea instalar motivos navideños en todas o en la mayoría de las glorietas que comunican con los diferentes barrios, además de aumentar el número de arcos en las calles.
El concejal también incluye entre las zonas que se quieren atender el entorno del nuevo Hospital Universitario de Cuenca. De esta forma, la iluminación alcanzaría uno de los principales accesos actuales a la capital y una zona con un creciente tránsito de vehículos y usuarios.
La intención, explica Castellano, es conseguir una decoración más repartida por la ciudad y evitar que las luces se limiten, como ocurría tradicionalmente, a las calles más céntricas.