La biblioteca Fermín Caballero roza los 80.000 préstamos de libros anuales
Ni internet ni las plataformas digitales han conseguido vaciar las estanterías de la Biblioteca Pública del Estado Fermín Caballero de Cuenca ya que cada año salen por su puerta unos 80.000 libros en préstamo, una cifra que apenas se mueve de un ejercicio a otro mientras las bibliotecas de todo el país ven caer sus números. “El papel, más o menos, está estable”, celebra su directora, Merche Ramírez Íñiguez de la Torre.
El secreto, asegura, está en la fidelidad de sus lectores. Y es que, la biblioteca suma hoy 33.524 inscritos, más del 60% de la población de la ciudad, y en lo que va de año ha expedido 677 carnés nuevos, en línea con los entre 800 y 900 que se hacen cada año. Alrededor del 15% de esos socios son prestatarios activos, pocos pero voraces: se llevan una media de 15 préstamos al año, frente a los 11 de la media nacional. “Para ser Cuenca una ciudad pequeña, nuestros datos son mejores que la media estatal”, incide la directora.
El perfil de esos usuarios es un espejo de la ciudad, con una población envejecida, aunque entre un 18 y un 19% de los socios son niños. A ellos se suman las instituciones, un tipo de usuario menos visible pero constante: colegios que se llevan materiales para trabajar en clase, clubes de lectura de otras bibliotecas que piden lotes de libros, asociaciones de todo tipo o centros de mayores.
PRÉSTAMO DIGITAL
Al préstamo físico se suma el digital, que no deja de crecer. Con el carné, cualquier socio accede gratis a eBiblio, una plataforma que financian el Ministerio de Cultura y la Junta, con libros, audiolibros, prensa y revistas, y a eFilm, con películas, series y documentales. Ambas recibieron un fuerte impulso durante el confinamiento, cuando la única forma de acercar la biblioteca a la gente era a través de una pantalla. El funcionamiento es el de un préstamo de toda la vida. El contenido se descarga, desaparece de la cuenta al cabo de un tiempo y, si todas las licencias están ocupadas, el usuario puede reservarlo y recibe un aviso cuando queda libre.
Los préstamos de socios conquenses en eBiblio han pasado de 7.000 en 2023 a 11.098 en 2025. La plataforma, eso sí, arrastra un hándicap, ya que no es compatible con Kindle, el medio lector más extendido, aunque en tabletas y ordenadores funciona sin problema.
TÍTULOS MÁS LEIDOS
En las estanterías manda la actualidad editorial. ‘Comerás flores’, de Lucía Solla Sobral, ha sido el título más prestado del último año, seguido de ‘La península de las casas vacías’, de David Uclés, que lleva tiempo entre los favoritos. Completan la lista ‘Las hijas de la criada’, de Sonsoles Ónega, ‘Victoria’, de Paloma Sánchez-Garnica, y novelas de Carmen Mola, Freida McFadden, Santiago Díaz o Fernando Aramburu. Entre los pequeños triunfan Roberto Santiago y el ‘Diario de Greg’, y el cómic y el manga, con Dragon Ball y One Piece a la cabeza, tiran con fuerza tanto en la sección infantil como en la de adultos.
DESPLOME DEL DVD
Donde sí se ha producido una caída en picado es en el formato audiovisual. De los casi 41.000 DVD y discos prestados en 2015 se ha pasado a unos 6.000 en 2025. Ramírez lo atribuye a las plataformas y a que muchas casas ya ni siquiera tienen reproductor. “Es un reflejo del cambio de la sociedad y del consumo cultural”, apunta.
Aun así, ese fondo conserva su parroquia, que busca lo que no se encuentra tan facilmente en el streaming. Entre lo más prestado figuran los documentales de oficios artesanos de Eugenio Monesma y el Cosmos de Carl Sagan, junto a títulos de culto de Herzog, Bresson o Godard, westerns, cine negro y películas españolas como las de Julio Medem o Eva Libertad. En música, el público es fiel y muy rockero, con los Ramones, Pink Floyd o Dire Straits entre sus favoritos.
JUEGOS DE MESA
El cambio de hábitos ha afectado también a la obra de consulta. Las enciclopedias, diccionarios y obras de referencia, que antes suponían una partida importante del presupuesto por su elevado precio, han caído prácticamente en desuso con internet. Las revistas en papel se mantienen, aunque muchas cabeceras van cerrando.
Las estanterías que dejan libres el disco y las viejas enciclopedias empiezan a ocuparlas los juegos de mesa. Llegaron como un experimento, con el temor de que las fichas se perdieran por el camino, pero la prueba ha salido bien. “No hemos tenido grandes problemas y la gente es muy responsable”, explica Ramírez, que ya plantea comprar nuevos títulos para renovar la colección. Los más solicitados son los infantiles, sobre todo en Navidad y en verano, y los catálogos, con la edad recomendada de cada juego, pueden consultarse en las salas y en la web de la biblioteca.
El reto sigue siendo la juventud, precisamente la franja más aficionada a los juegos de mesa. Pese a contar con colecciones de novela romántica y fantástica pensadas para ellos, los jóvenes dejan de pasar por el mostrador de préstamo a partir de cierta edad. “Atraer a ese público es muy difícil”, admite la directora, aunque las encuestas los sitúan entre quienes más leen.
UN MILLAR DE ACTIVIDADES
La biblioteca, además, es mucho más que un mostrador de préstamo. El año pasado organizó 1.186 actividades de literatura, música, cine o formación, a las que acudieron más de 40.000 personas, casi una cuarta parte de sus visitantes.
La programación estable incluye diez clubes de lectura y talleres para adultos y siete infantiles, desde la bebeteca, para pequeños de 10 a 36 meses, hasta los clubes de lectura fácil para personas con discapacidad intelectual o con trastornos mentales, que este curso tardarán algo más en arrancar. Hay talleres de lengua y cultura francesas, un club de lectura en inglés y propuestas singulares como Conectando Lenguas, que muestra las similitudes entre el castellano y otras lenguas latinas, o el taller de pensamiento del profesor jubilado de Filosofía Javier Espinosa, que se sigue en persona y en línea y parte de un dossier sobre temas de actualidad. El Aula Poética, que se reúne una vez al mes, se volcará el próximo año con el centenario de la Generación del 27.
PRÉSTAMOS ENTRE BIBLIOTECAS
Quizá el servicio más desconocido sea el préstamo interbibliotecario, que ha crecido un 192% desde 2015 y ronda ya las 1.000 transacciones anuales.
Gracias a él, un conquense puede recibir títulos tan específicos como ‘Happycracia’, ‘Historia de las matronas en España’ o ‘Un retrato de la pintora Natalia Goncharova’ desde las universidades de Granada o La Rioja, casi siempre sin coste. Todos estos títulos que no están disponibles en los fondos de la biblioteca pública ya que, como reconoce su directora, no se han adquirido ya que el público al que le podría interesar en la capital es escaso.
Y el camino funciona también a la inversa. Por ejemplo, recientemente una biblioteca de Ourense ha pedido a Cuenca un tratado de demonología del siglo XVII, el ‘Compendium Maleficarum’, que la Fermín Caballero adquirió en su momento y se conserva entre sus 280.000 documentos precisamente para que siga disponible en algún lugar.