Trastorno Específico del Lenguaje
ATELCU retoma su programa de ocio para impulsar la autonomía juvenil
Hacerse mayor implica, entre otras muchas cosas, querer salir de casa, descubrir el mundo y crear tu propio grupo de amigos. Sin embargo, para muchos jóvenes con distintas capacidades, encontrar ese espacio seguro donde encajar y disfrutar de un fin de semana normal no siempre es una tarea sencilla. Bien lo sabe la Asociación de Trastorno Específico del Lenguaje y otros Trastornos del Desarrollo de Cuenca (ATELCU), que ha decidido devolver a la vida uno de sus proyectos previos a la pandemia: ‘Salimos juntos, ÚNETE’.
La presidenta de la asociación, Llanos Martínez, explica que este programa nació casi de forma espontánea, cuando varios jóvenes vinculados a la entidad comenzaron a reunirse los fines de semana para compartir actividades de ocio. Con el tiempo, aquellas quedadas fueron creciendo y atrajeron también a hermanos, familiares y amigos, convirtiéndose en un grupo abierto en el que lo importante era disfrutar del tiempo libre en compañía. De ahí surgió el nombre de la iniciativa: ‘Salimos Juntos, ÚNETE’, una invitación a participar independientemente de las circunstancias personales de cada uno.
Ahora, ATELCU quiere recuperar aquel espíritu, pero adaptándolo a las necesidades actuales de los jóvenes que forman parte de la asociación. El proyecto está dirigido principalmente a adolescentes y jóvenes adultos de entre 14 y 25 años, quienes podrán participar en actividades programadas durante los fines de semana.
Algunas tendrán lugar en la propia sede y otras se desarrollarán fuera de ella, desde salidas culturales hasta excursiones, visitas a otras ciudades, asistencia a espectáculos o encuentros de ocio elegidos por los propios participantes.
Martínez destaca que uno de los principales objetivos es fomentar la autonomía personal. Por ello, las actividades no se limitan únicamente al entretenimiento, sino que incorporan aprendizajes relacionados con la vida diaria. “Queremos que aprendan a gestionar sus desplazamientos, a comprar billetes por internet o a organizar una salida con apoyo, pero siendo ellos quienes tomen las decisiones”, explica. La idea es que cada experiencia contribuya a reforzar la confianza y la independencia de los participantes, favoreciendo además su integración en la comunidad.
Los participantes aprenderán habilidades cotidianas como utilizar el transporte público o planificar salidas en grupo
La presidenta de ATELCU incide también en que la programación se diseñará teniendo en cuenta los intereses reales de los jóvenes. De hecho, serán ellos quienes propongan muchas de las actividades.
Algunos ya han planteado viajes para ver musicales en Madrid, asistir a eventos deportivos, acudir a representaciones teatrales o simplemente reunirse en la sede para ver una película, jugar a las cartas o compartir una tarde entre amigos cuando el tiempo no acompañe. “Lo importante es que tengan un lugar propio donde encontrarse y sentirse cómodos”, señala.
Otro de los aspectos que la asociación considera fundamentales es que las actividades se desarrollen en grupos reducidos y adaptados a las necesidades de apoyo de cada participante. Martínez explica que el objetivo es garantizar que todos puedan disfrutar de la experiencia en las mejores condiciones posibles, evitando situaciones que generen malestar o dificulten el desarrollo de la actividad. Para ello, se organizarán distintos grupos y propuestas, permitiendo que cada persona participe en aquellas que mejor se ajusten a sus intereses y capacidades.
La iniciativa ya ha comenzado a dar sus primeros pasos y durante este verano se desarrollarán algunas actividades piloto con jóvenes de la asociación. Además, los participantes colaborarán próximamente en la decoración de la fachada de la sede a través de un proyecto artístico junto a muralistas, aportando sus propios dibujos e ideas. Será una de las muchas experiencias con las que ATELCU pretende convertir su sede en un auténtico punto de encuentro para la juventud.
De cara al futuro, la asociación aspira a consolidar una programación estable que se extienda durante todo el año. Para Llanos Martínez, el reto es que estos jóvenes cuenten con oportunidades reales para relacionarse, descubrir nuevos espacios de ocio y ganar autonomía en un entorno de confianza. Los jóvenes interesados en participar pueden apuntarse escribiendo a ATELCU a través de sus redes sociales, su correo electrónico o en el teléfono 678 50 79 83.
“Queremos que salgan, que compartan experiencias y que disfruten como cualquier otro joven”, resume. Un objetivo sencillo en apariencia, pero que puede marcar una gran diferencia en la vida de muchas personas y sus familias.