El Museo Internacional de Electrografía (MIDE-CIANT) de la Universidad de Castilla-La Mancha celebra la IV convocatoria de Arte Postal (Mail Art), dedicada en esta edición a Pere Sousa (1955-2023). La muestra reúne 296 obras de 220 artistas procedentes de 26 países, entre ellos Japón, Bielorrusia, Afganistán y Uruguay, y reivindica una forma de creación basada en el intercambio y la colaboración, al margen de los circuitos comerciales del arte.
Una parte de esta propuesta puede visitarse en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, mientras que la Fundación Antonio Pérez acoge, en el Espacio Vitrinas de su Centro de Arte Contemporáneo, la exposición "Pere Sousa. Ediciones desde la constelación Merz (Colecciones MIDE-CIANT)", centrada en su faceta como editor y dinamizador de redes artísticas. Esta segunda muestra, comisariada por Ana Navarrete, permanecerá abierta hasta el 10 de enero de 2027.
Ana Navarrete Tudela, directora del MIDE-CIANT y comisaria de las exposiciones, explica que "la manera de exponer estas obras supone abrir al público las redes creativas que se establecen entre artistas en lo privado". También destaca la importancia de generar espacios de encuentro para compartir las obras y dar visibilidad a esta comunidad artística. En esta edición, añade, "los artistas convocados dialogan con lo que hizo Pere Sousa durante su carrera".
La esencia del arte postal
El Mail Art surgió a finales de los años cincuenta y durante los sesenta como una alternativa a los circuitos tradicionales del arte y a su mercantilización. Frente a las dinámicas comerciales, los artistas comenzaron a crear redes de comunicación mediante el envío de cartas, postales y otras creaciones por correo.
Uno de los lemas asociados a esta práctica es "agregue y devuélvalo". El procedimiento consiste en enviar una tarjeta u otro soporte a diferentes artistas para que intervengan sobre él y lo devuelvan por correo, incorporando nuevas aportaciones a una cadena de colaboración internacional.
"La idea de la mercantilización del arte, todo ese sistema que está atravesado por las lógicas liberales, llevó a que muchos artistas se plantearan otras alternativas", explica Navarrete. El correo se convirtió así en una herramienta para conectar a creadores sin necesidad de recurrir a galerías o intermediarios comerciales.
Sin dinero ni selección
La iniciativa mantiene los principios del Mail Art mediante la fórmula "no dinero, no selección, no jurado y no devolución". En este espacio no existe la competición entre participantes, sino el objetivo común de crear, compartir y atender a las problemáticas del día a día.
Navarrete Tudela subraya que estas convocatorias también permiten demostrar que no se trata de una práctica limitada a generaciones anteriores. "Es importante testificar la actualidad de la red", señala, y comprobar cómo "hay gente joven que se va agregando".
Pere Sousa y la construcción de una red internacional
La exposición de la Fundación Antonio Pérez amplía el homenaje a Sousa desde una perspectiva centrada en la edición como herramienta fundamental del arte postal. La muestra reúne revistas, libros y publicaciones autoeditadas procedentes de las colecciones del MIDE-CIANT y recorre la evolución de un proyecto cultural que contribuyó a conectar a artistas de distintos países.
Sousa fue editor, artista postal, activista cultural y realizador de radio, además de una figura destacada del Mail Art en España. Durante la década de los noventa dirigió la revista P.O.BOX, cuyo primer número apareció en 1994 y que alcanzó un total de 36 entregas hasta 1999. En 1998 creó también la factoría de activismo cultural Merz Mail, desde la que desarrolló una intensa actividad editorial, artística e investigadora en torno al arte postal y sus genealogías.
La selección se completa con la revista 598 y otras publicaciones vinculadas a la poesía experimental, que muestran la apertura del proyecto hacia nuevos lenguajes y formas de intercambio.