Es noticia en Tarancón: Fiestas y Feria en honor a la Virgen de Riánsares
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Fiestas y Feria en honor a la Virgen de Riánsares

Francisco Arcas prenderá la mecha de las fiestas patronales de Tarancón

El presidente de la Hermandad de la Santísima Virgen de Riánsares protagonizará el lanzamiento del 'cobete' que marca el inicio de las fiestas este lunes 7 de septiembre
Francisco Arcas prenderá la mecha de las fiestas patronales de Tarancón
Foto: Ayuntamiento de Tarancón
07/09/2026 - Marina Cazallas

Desde que tiene memoria, Francisco Arcas ha contemplado el lanzamiento del cohete, llamado cariñosamente “cobete”, desde el mismo lugar que el resto de vecinos de Tarancón: abajo, entre el pueblo, esperando ese instante que marca el comienzo de las fiestas. Este año, sin embargo, la escena será diferente. El próximo 7 de septiembre estará al otro lado, desde el balcón, con el cobete en sus manos y con miles de personas pendientes de ese gesto que dará paso oficialmente a las Fiestas y Feria de Tarancón.

 

La elección le ha llegado en un momento especialmente significativo. Arcas es presidente de la Hermandad de la Santísima Virgen de Riánsares, patrona de Tarancón, y será precisamente la Hermandad la encargada de protagonizar el lanzamiento. Una designación que el Ayuntamiento ha planteado como reconocimiento a la labor que desarrolla la entidad y a su vínculo con unas fiestas dedicadas a la patrona.

 

ORGULLO Y MEMORIA
Para Arcas, el nombramiento es difícil de separar de esa responsabilidad colectiva. “Como persona, como taranconero, es un honor”, reconoce. Pero enseguida matiza: “No lanza el cobete Paco Arcas, lo lanza el presidente de la Hermandad de la Virgen de Riánsares”. Y, en realidad, ni siquiera él considera que sea suyo el protagonismo: “Lo tira todo el pueblo taranconero y, por supuesto, todos los devotos de la Virgen”.


La noticia le llegó además lejos de casa. Arcas se encontraba en Lourdes, como lleva haciendo desde hace más de dos décadas, participando en la peregrinación con la Hospitalidad de Cuenca, cuando recibió la llamada del presidente de la Comisión de Festejos y del alcalde. Le pidieron que, a su regreso, pasara por el ayuntamiento porque querían hablar con él. Sin conocer todavía el motivo, llegó a pensar que se trataría de alguna cuestión relacionada con la actividad de la Hermandad.


La propuesta, sin embargo, era otra. Antes de aceptar, quiso compartirla con la junta directiva y la respuesta de sus compañeros fue tajante: “¿Por qué no les has dicho que sí?”. Pero Arcas tenía claro que un reconocimiento a la Hermandad debía ser asumido por todos. Finalmente, respondió afirmativamente y aceptó el honor.

 

UN INSTANTE ESPECIAL
El momento tendrá además un componente personal. Después de toda una vida viendo el cobete desde abajo, ahora lo hará desde un lugar privilegiado. “He visto tirar el cobete durante 68 años, siempre lo he visto desde abajo, donde está el pueblo. Y este año voy a estar arriba”, comenta.


Para Tarancón, el lanzamiento no es un simple acto protocolario. Es el instante en el que la espera acumulada durante todo un año se convierte en celebración. “Cuando llega el día 7 es una explosión de júbilo, una explosión de alegría”, explica Arcas. La ciudad, pero también quienes viven fuera y regresan expresamente para estas fechas, se reúne para encontrarse con amigos, familiares y tradiciones.

 

Ese sentimiento comienza a hacerse palpable semanas antes. El 15 de agosto, con el traslado de la patrona desde su santuario hasta Tarancón, arranca para la Hermandad un periodo de preparativos que culminará con el novenario y, finalmente, con las fiestas. Son días de trabajo, organización y nervios a flor de piel.


Pero también son días de memoria. Arcas reconoce que, cuando llegan estas fechas, recuerda especialmente a familiares, amigos y personas que formaron parte de la hermandad y que ya no están. Los lugares y las costumbres tienen la capacidad de traer de vuelta esos recuerdos. “Echas mucho de menos a la gente que te falta”, admite.

 

Por eso, el “cobete” que lanzará este año tendrá para él un significado que va mucho más allá de los segundos que tarda en estallar. Representará a una hermandad que lleva décadas cuidando la devoción a la patrona. Y será, sobre todo, el cohete de un pueblo entero. El de los que estarán abajo esperando el estallido y el de todos los devotos de la Virgen de Riánsares. En definitiva, para Francisco Arcas, ese es el verdadero sentido de su nombramiento: él pondrá el cobete en el balcón, pero será Tarancón quien haga estallar las fiestas.