La Asociación Española Contra el Cáncer estrena sede en Tarancón
Durante años, la sede de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Tarancón fue una pequeña habitación. Un espacio que apenas permitía a la junta directiva reunirse y almacenar algo de material, con problemas de accesibilidad y escasa visibilidad para quienes más necesitaban encontrar allí apoyo. Hoy esa realidad ha cambiado por completo. La asociación estrena unas nuevas instalaciones, más amplias, luminosas, accesibles y céntricas, un paso que supone mucho más que un simple traslado. “La ganancia es completa. Tenemos un mejor sitio, una mejor ubicación, adaptado, con rampas y un espacio donde realmente podemos desarrollar nuestro trabajo”, resume la presidenta de la AECC en Tarancón, Pepa Perona, quien reconoce que conseguir esta nueva sede fue una de las primeras reivindicaciones que planteó al Ayuntamiento.
Hasta ahora, la asociación ocupaba un pequeño despacho situado en la antigua Casa de Asociaciones. Si bien, hace tres meses el Ayuntamiento propuso a la AECC ocupar parte del antiguo Centro de Mayores, un edificio municipal situado en una zona mucho más céntrica de Tarancón. Concretamente han decidido instalarse en el antiguo Centro de Día que incluye dos salas, un despacho y dos baños, uno de ellos adaptado.
Y, aunque el cambio de ubicación ya es una realidad y se va a inaugurar este 24 de julio, las últimas semanas han estado dedicadas a acondicionar el espacio. “Hemos tenido que pintar, amueblar y adecuar el espacio para empezar a trabajar”, destaca Perona, que agradece la colaboración de la Diputación Provincial de Cuenca por financiar el mobiliario mediante una subvención.
La inauguración servirá ahora para dar a conocer el nuevo espacio durante el verano, aunque la actividad se intensificará en septiembre. Eso sí, la atención psicológica, uno de los servicios más demandados, continuará prestándose en el Centro de Especialidades Médicas de Tarancón (CEDT), donde la psicooncóloga de la asociación atiende cada semana a los pacientes en un entorno que ya conocen y en el que se sienten cómodos. Sin embargo, las nuevas instalaciones permitirán incorporar numerosas actividades.
Una de las salas ya dispone de una pantalla inteligente y un ordenador para participar por videoconferencia en las charlas que organiza la AECC de Cuenca. Talleres de nutrición, sesiones sobre duelo, conferencias divulgativas o encuentros informativos podrán seguirse desde Tarancón sin necesidad de desplazarse.
Además, el nuevo espacio permitirá desarrollar grupos reducidos de ejercicio físico y estiramientos para pacientes oncológicos, una línea de trabajo que la asociación quiere potenciar en los próximos meses. “Queremos que sea un espacio abierto al que cualquier paciente, familiar o persona interesada pueda acercarse a conocer el voluntariado, hacerse socio o simplemente pedir orientación”, explica la presidenta.
Y es que, ese acompañamiento comienza, muchas veces, con una simple llamada telefónica. En este sentido, Pepa Perona reconoce que buena parte de su labor consiste en orientar a quienes no saben dónde acudir tras un diagnóstico o necesitan información sobre ayudas o atención psicológica. “Hay personas que solo necesitan que alguien les diga dónde dirigirse”, afirma.
Con esta nueva sede, la AECC también pretende reforzar el papel de Tarancón como punto de referencia para toda la comarca. Desde la junta local mantienen una estrecha colaboración con municipios como Belinchón o Torrubia del Campo, desde donde reciben derivaciones de personas que necesitan apoyo o participan en iniciativas solidarias para recaudar fondos.
EN CIFRAS
Durante 2025, la Asociación Española Contra el Cáncer atendió en Tarancón a 55 beneficiarios presenciales, con un total de 190 intervenciones entre atención psicológica, trabajo social, asesoramiento y otros servicios especializados. Además, destinó 5.200 euros en ayudas económicas directas, dentro de una inversión global de 23.749 euros que incluyó también programas de investigación, campañas de prevención y gastos de funcionamiento.
A esa labor asistencial se suma el trabajo de prevención y divulgación que desarrolla la entidad en centros educativos. Un equipo de voluntarios imparte talleres sobre hábitos saludables, investigación y prevención del cáncer en colegios e institutos de Tarancón y otros municipios puesto que la educación también forma parte de la lucha contra la enfermedad.
Eso sí, más allá de las cifras, la presidenta confía en que el nuevo local contribuya a normalizar una enfermedad que durante muchos años permaneció rodeada de silencio. “Parece que ya la gente no se avergüenza de tener un cáncer, y eso es muy importante. Todo el mundo tiene derecho a su privacidad, por supuesto, pero nadie debería quedarse sin pedir ayuda porque no saber a quién dirigirse”, subraya.