La DO La Mancha califica la añada 2025 como "excelente" pese a una menor producción
El Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) La Mancha ha calificado la añada 2025 como "excelente", tras analizar los informes sensoriales de su comité de cata y constatar la alta calidad de los vinos elaborados en la última vendimia, marcada por una menor producción respecto al año anterior.
La valoración se ha realizado a partir del análisis técnico de 50 muestras de vinos blancos, rosados y tintos procedentes de diez bodegas de las cuatro provincias que integran la denominación, entre ellas elaboraciones de variedades como tempranillo, airén, sauvignon blanc, petit verdot, syrah, chardonnay, verdejo, macabeo, cabernet sauvignon, merlot, moscatel, graciano y garnacha, según ha informado la propia DO este jueves en nota de prensa.
Asimismo, se han tenido en cuenta las puntuaciones de 188 referencias de vinos embotellados de la añada 2025, de las que 90 superaron los 85 puntos -umbral necesario para optar a la certificación de 'La Mancha Excelente'-, distribuidas en 27 blancos, 16 rosados y 47 tintos.
De este conjunto saldrán los ganadores del XXXIX Concurso de la calidad de los vinos embotellados, cuya entrega de premios se celebrará el 5 de marzo en el edificio Vinos del Quijote de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).
Descenso de rendimientos respecto a 2024
En términos productivos, la campaña ha estado marcada por un descenso de rendimientos respecto a 2024 y la producción media ha sido de 4.094,70 kilos por hectárea en parcelas en vaso y de 6.627 kilos por hectárea en espaldera.
La declaración total de cosecha alcanzó los 93.297.096 litros -37,39 millones de blanco, 5,82 millones de rosado y 50,08 millones de tinto-, frente a los más de 105,6 millones de litros registrados en la campaña anterior.
La vendimia, que comenzó en las primeras semanas de agosto con cierto adelanto en las variedades de ciclo temprano, estuvo condicionada por la ola de calor de ese mes, aunque, según el Consejo Regulador, no afectó a la calidad de la uva.
La rápida recogida de las variedades más tempranas y la ausencia de enfermedades en el fruto favorecieron una buena maduración, lo que se ha trasladado a los vinos jóvenes.
En los blancos destacan perfiles afrutados y ligeros, con acidez moderada, en especial en la variedad airén, que mostró un buen comportamiento frente a las altas temperaturas; mientras que en los tintos jóvenes, sobre todo tempranillo o cencibel, se aprecia una fruta más acentuada, buen color, buena capa y equilibrio en boca, características que apuntan también a un notable potencial de envejecimiento para crianzas y reservas.
El presidente de la Interprofesión del Consejo Regulador, Carlos David Bonilla, ha señalado que la añada 2025 puede considerarse "una de las mejores de los últimos años", lo que permitirá afrontar la promoción con optimismo en un contexto internacional marcado por el descenso del consumo y por una mayor demanda de vinos blancos más frescos, aromáticos y expresivos.
Con esta calificación, la añada 2025 se suma a las de 2017 y 2021 como las únicas distinguidas como "excelente" por el Consejo Regulador en la última década.