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Castilla-La Mancha ha registrado 87 bajas laborales por reglas dolorosas

Una conquense afectada de endometriosis relata su experiencia con esta dolencia a la que rodea el tabú
Castilla-La Mancha ha registrado 87 bajas laborales por reglas dolorosas
Foto: Saúl García
29/04/2024 - Dolo Cambronero

Desde que entró en vigor el pasado 1 de junio en España la llamada ‘baja menstrual’ y hasta marzo de este año, solo 87 mujeres han solicitado en Castilla-La Mancha este derecho laboral por sufrir reglas especialmente dolorosas. En el conjunto del país, el número apenas supera los 1.400, según los datos facilitados a Las Noticias de Cuenca por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que no ha suministrado los datos desglosados por provincias.

Estos permisos con perspectiva de género, que fueron aprobados en la reforma de la ley del aborto y corren a cargo del Estado, han tenido una duración media de 3,06 días, según la información de las mismas fuentes.

“Hay mucha incomprensión y hasta se burlan de ti. ‘¿Por un dolor de regla no vas a salir?’, me decían. Afecta mucho a tu vida”, lamenta la conquense María Teresa Ortiz –natural de Horcajo de Santiago–, delegada en Castilla-La Mancha de la Asociación Estatal de Afectadas de Endometriosis (ADAEC) –aglutina a unas 1.700 asociadas en el país–, una de las enfermedades que desencadena menstruaciones complicadas que pueden llegar a ser incluso incapacitantes.

Por ello, Ortiz celebra este tipo de derecho laboral que también puede ayudar a visibilizar esta dolencia por la cual un tejido similar al que recubre el interior del útero crece en otras partes, lo que suele causar dolor menstrual, sangrado vaginal abundante y problemas de fertilidad, además de dolores al tener relaciones sexuales, entre otros síntomas.

No obstante, la responsable pide ir más allá de la baja y que se preste la debida atención a las mujeres que padecen menstruaciones delicadas y “que se les hagan pruebas para analizar de dónde vienen estos problemas porque no es normal que la regla duela tanto”, puntualiza.

 

“Hay mucha incomprensión y hasta se burlan de ti. ‘¿Por un dolor de regla no vas a salir?’, me decían”

En este sentido, el diagnóstico tardío es una de las dificultades a las que se enfrentan las afectadas. En el caso de esta horcajeña, ahora con 49 años, no se le detectó la endometriosis hasta hace ocho a pesar de que lleva soportando reglas muy dolorosas y prolongadas, y con sangrado abundante, desde que tiene 13. “Era algo incapacitante. Muchas veces me tenía que salir del instituto. Pero me mandaban pastillas y me decían que era normal”, recuerda.

Ya en la edad adulta llegaron los problemas de fertilidad y se sometió a varios tratamientos para ser madre hasta que logró quedarse embarazada, aunque posteriormente sufrió un aborto. A pesar de los numerosos controles de aquella época, no le detectaron la endometriosis. “Me sorprende que ningún ginecólogo lo viera”, apunta.

El diagnóstico no llegó hasta 2016 tras padecer un agudo dolor en el costado derecho y acudir a Urgencias en el hospital de Tomelloso, donde trabajaba por aquel entonces. La patología cursaba ya en grado IV, que corresponde a un nivel severo.

Después de pasar por una intervención quirúrgica, ha podido tener dos hijos –tienen ahora cuatro años y 18 meses, respectivamente–. “He tenido suerte”, celebra. Aunque también se le ha detectado adenomiosis –la presencia de glándulas endometriales en la musculatura uterina– y, en una revisión tras la cesárea del segundo embarazo, un tumor en el útero, del que le operaron el año pasado aunque no ha pasado por quimioterapia. Además, recientemente también le han encontrado tres nódulos en el pulmón. “Con la endometriosis hay más riesgo de cáncer. Es un porcentaje bajo pero me ha tocado”, dice con resignación.   

El tabú que rodea a esta enfermedad es otra de las barreras a las que se enfrentan las afectadas. “A muchas chicas que la sufren les da vergüenza hablar de esto”, reconoce Ortiz, incidiendo en que por ello es muy importante visibilizar la dolencia. Unidades especializadas en endometriosis en los hospitales, un pronto diagnóstico y prioridad en los tratamientos de fertilidad son otras de las reivindicaciones del colectivo.