Villaescusa de Haro exige medidas en la N-420 tras un segundo lince atropellado
El Ayuntamiento de Villaescusa de Haro ha reclamado al Ministerio de Transportes medidas urgentes en el punto kilométrico 353 de la N-420, donde este jueves ha sido atropellado un ejemplar joven de lince ibérico. Es el segundo caso en pocas semanas en ese mismo lugar.
El Consistorio considera que no se trata de una casualidad, ya que ese tramo es un paso natural de fauna entre los dos márgenes de la Sierra de la Villa, que la carretera nacional atraviesa. A su juicio, dos atropellos en tan poco tiempo evidencian la existencia de un punto negro sobre el que hay que actuar. Además, ha recordado que la Consejería de Desarrollo Sostenible, responsable del programa de reintroducción del lince, ha solicitado en varias ocasiones una señalización específica en la zona, sin que el servicio de carreteras haya dado respuesta.
Por ello, el Ayuntamiento pide que se instale señalización de forma inmediata y que se estudien las medidas necesarias para garantizar un paso seguro de fauna en ese kilómetro.
La corporación municipal ha contrapuesto esta falta de actuación con el esfuerzo económico, técnico y humano que las administraciones dedican a la recuperación del lince ibérico. Como ejemplo, ha citado el proyecto europeo Life Lynxconnect, dotado con más de 18,7 millones de euros para consolidar y conectar las poblaciones de la especie y reducir su mortalidad. Uno de sus objetivos es, precisamente, detectar los puntos negros de atropellos y hacer más seguras las infraestructuras, y el de la N-420, según el Ayuntamiento, es conocido desde hace meses.
Críticas por la plaga de conejos
El Consistorio también ha pedido coherencia a la Junta de Comunidades en su política medioambiental. En su opinión, no se pueden destinar importantes recursos públicos a recuperar el lince, cuya principal presa es el conejo, y facilitar la expansión de este animal en la provincia para después lamentarse por la plaga de conejos. Las políticas medioambientales, ha añadido, necesitan "planificación, equilibrio y seriedad".
Pese a reconocer el trabajo del programa de reintroducción, el Ayuntamiento ha decidido denunciar públicamente la situación ante el silencio del servicio de carreteras. "Dos linces atropellados en el mismo punto son una advertencia suficientemente clara y esperamos que no sea necesario un tercero para actuar", ha advertido.