Con el motivo de las vacaciones estivales, miles de vehículos vuelven a recorrer las carreteras de la provincia de Cuenca. El tráfico aumenta en estos meses de forma considerable y, con él, también el riesgo de que se produzcan accidentes. Por ello, desde la Jefatura Provincial de Trafico de Cuenca lanzan un mensaje claro: la prudencia sigue siendo la mejor herramienta para evitar que un viaje de ocio termine en tragedia.
Una máxima fundamental que todos deberíamos tener presente para reducir el número de accidentes en las carreteras. Y es que, durante 2025 los accidentes con víctimas crecieron alrededor de un 7% respecto al año anterior, un incremento que rompe con el descenso cercano al 9% registrado entre 2022 y 2023 en la provincia de Cuenca. Además, los datos de los últimos años sitúan la siniestralidad con víctimas por encima de la mediana provincial, fijada en 276 siniestros anuales, según datos facilitados por la Jefatura Provincial de Tráfico.
Una evolución que tampoco es positiva si analizamos los accidentes mortales. Los años 2022, 2023 y 2025 se situaron por encima de la mediana de la última década y, aunque los primeros meses de 2026 hacían pensar en una mejora, el balance ha cambiado tras cerrar un mes de junio especialmente trágico.“El trágico mes de junio, en el que se duplicó el número de fallecidos en siniestros de tráfico, cambió esa tendencia y nos recuerda que no podemos bajar la guardia”, señala el jefe provincial de Tráfico de Cuenca, Diego Cerezo. En este sentido, insiste en que detrás de cada estadística hay una historia personal. “Una sola víctima mortal ya es un dato preocupante y, aunque las estadísticas ayudan a entender la realidad, nunca debemos olvidar que hablamos de vidas humanas”.
A diferencia de lo que ocurría hace años, la provincia no cuenta actualmente con ningún Tramo de Concentración de Accidentes en la Red de Carreteras del Estado, la denominación que sustituye a los tradicionales puntos negros. Sin embargo, desde Tráfico recuerdan que la ausencia de estos tramos no significa que pueda bajarse la guardia.
FACTORES CONCURRENTES
En cuanto a los factores concurrentes en los accidentes de tráfico, en Cuenca son las distracciones al volante, la velocidad inadecuada y el consumo de alcohol.

Las distracciones ocupan un lugar destacado. Según los estudios de la DGT, estuvieron presentes en el 17% de los accidentes con víctimas y en el 30% de los siniestros mortales registrados en España durante 2023. Buena parte de esa pérdida de atención está relacionada con el uso del teléfono móvil. “Una simple pérdida de atención puede acabar derivando en una velocidad inadecuada, una maniobra incorrecta o una reacción demasiado tardía para evitar un accidente”, señala Cerezo.
En cuanto a los afectados, en la provincia de Cuenca entre 2022 y 2026 los peatones representan el 11% de las víctimas mortales y los motoristas el 10%. Son cifras que, según el responsable provincial de Tráfico, demuestran que la seguridad vial no depende únicamente de quien conduce un vehículo, sino también del respeto hacia quienes cuentan con una protección mucho menor. “La seguridad vial es una responsabilidad compartida. Depende del comportamiento de cada usuario, pero también del respeto y la atención del resto, porque en la carretera no conducimos solos”, subraya.
MEDIDAS
Más allá de la vigilancia, la DGT mantiene una intensa labor preventiva en la provincia. Además de las campañas desarrolladas junto a entidades como ASPAYM, la Jefatura Provincial organiza sesiones sobre el correcto uso de los sistemas de retención infantil para futuras madres y desarrolla programas de educación vial en colegios e institutos. Solo en lo que va de año se han realizado más de una veintena de charlas que han llegado a más de un millar de estudiantes, una apuesta por la formación que, según Cerezo, “resulta fundamental para construir una movilidad más segura desde edades tempranas”.
Además, la tecnología también ha ganado peso en la prevención. Paneles informativos, controles de velocidad, herramientas para conocer el estado del tráfico en tiempo real y una Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil dotada de medios cada vez más avanzados forman parte de una estrategia que busca reducir los riesgos antes de que se produzca el accidente. En ese contexto, el jefe provincial recuerda que los radares tienen una función eminentemente preventiva y que su instalación responde a criterios técnicos vinculados a la siniestralidad, no a un objetivo recaudatorio.
La recomendación de la Jefatura Provincial de Tráfico vuelve a ser la misma: planificar el viaje, evitar cualquier distracción y conducir con prudencia. Un mensaje especialmente dirigido a quienes estrenan permiso de conducir. “El permiso es solo el comienzo. A partir de ahí empieza un camino de mejora continua, donde la mejor demostración de conducir bien es volver siempre a casa”.
Si bien, ahora que se cumplen dos décadas de la implantación del permiso por puntos, el responsable provincial considera que la sociedad está hoy “mucho más concienciada con la seguridad vial”. Sin embargo, recuerda que el objetivo aún está lejos de alcanzarse. Y es que, “mientras siga habiendo víctimas en las carreteras no será posible dar el trabajo por terminado”, concluye.