Promover la convivencia vecinal, el reto de las fiestas de Tragacete
Promover la convivencia vecinal durante las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel que se celebran del 28 de septiembre al 1 de octubre, este es el objetivo que se ha marcado el Ayuntamiento de Tragacete para este año. Por ello, han organizado varias comidas y cenas populares en las que será el Consistorio quien proporcione tanto los ingredientes como los instrumentos necesarios para, por ejemplo, preparar una barbacoa, caldereta, migas o costillas con patatas.
Convivencia y participación que desde el Consistorio pretenden también trasladas al resto de actividades programadas para estos días entre las que destacan las verbenas que son todo un reclamo para la juventud del pueblo, así como el evento taurino que atrae a aficionados de la zona de la sierra e incluso de Cuenca capital, o la procesión de San Miguel Arcángel, en la que la devoción del pueblo se puede casi palpar con las manos.
Y es que, desde el Consistorio han diseñado una propuesta lúdica variada con la que esperan agradar a todos los vecinos y vecinas de esta localidad, tal y como señala el alcalde, Diego Yuste, quien ha trabajado junto a los miembros de la coorparación para ofrecer lo mejor durante estos días festivos.
Una de las características que definen las fiestas patronales de Tragacete son las peñas, los vecinos forman parte de ellas desde la infancia. “Hay grupos que empiezan con 10 años y gente que tiene 60 y sigue formando peñas”, destaca el primer edil, quien asegura que pueden llegar formarse hasta 18 grupos.
A todos ellos les pide que disfruten de las fiestas manteniendo siempre el respeto por el prójimo y siendo conscientes de los riesgos que trae consigo una excesiva ingesta de alcohol. Al tiempo, anima a los habitantes de pueblos cercanos como Vega del Codorno o Huélamo a acercarse a vivir las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel porque seguro pasarán unos días agradables. Y es que, cuanta más gente se pase por Tragacete mejor, porque para los bares, restaurantes, alojamientos turísticos y negocios de alimentación supone un gran revulsivo económico que pone el broche final al verano.
