José Francisco Atienza y Jorge Susinos, nuevos embajadores del Ajo Morado
El Ajo Morado de Las Pedroñeras tiene este año no uno, sino dos embajadores de altura: los chefs conquenses José Francisco Atienza y Jorge Susinos. Ambos forman parte de Euro-Toques y mantienen desde hace años una estrecha relación con las campañas de promoción de la IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras. El nombramiento se hacía público este jueves, durante la presentación del Plan Estratégico de Promoción 2026 celebrada Enel IES Fray Luis de León.
La designación reconoce la labor de difusión que ambos profesionales vienen realizando dentro y fuera de la provincia, incorporando el ajo morado amparado por la indicación geográfica protegida en sus elaboraciones culinarias, showcookings y actividades formativas. En este sentido, Atienza ha valorado esta distinción como “un orgullo”, al tratarse de un producto que representa a la provincia de Cuenca y cuya promoción, ha defendido, debería ser una tarea compartida por el conjunto de la ciudadanía.
El chef ha recordado que el ajo constituye la base de buena parte de la cocina española, al tiempo que ha incidido en la necesidad de que el consumidor identifique el valor añadido del producto certificado frente a otras variedades sin trazabilidad. A su juicio, el reto pasa por facilitar el reconocimiento del sello IGP en el punto de venta y fomentar el conocimiento de los productos agroalimentarios de proximidad desde edades tempranas.
Por su parte, Jorge Susinos ha destacado que el ajo morado de Las Pedroñeras es un ingrediente imprescindible en su cocina, subrayando sus características organolépticas diferenciadas frente a otras variedades presentes en el mercado. El cocinero ha insistido en que, pese a tratarse de un producto aparentemente humilde, presenta una intensidad de sabor que lo convierte en un elemento clave tanto en la cocina tradicional como en propuestas contemporáneas.
Ambos chefs incorporan habitualmente este producto en sus actividades gastronómicas y formativas, incluidas las clases que imparten en México, donde utilizan el ajo morado como base en distintas elaboraciones. Asimismo, participan de forma activa en iniciativas vinculadas a la promoción de la gastronomía regional, defendiendo el uso de productos de cercanía dentro de modelos basados en la economía circular.
La IGP refuerza su estrategia poniendo el foco en el reconocimiento del sello europeo de calidadPLAN ESTRATÉGICO DE PROMOCIÓN 2026
El nombramiento de Atienza y Susinos se enmarca en el acto de presentación de la nueva campaña de promoción para 2026, que centrará su estrategia en reforzar el reconocimiento del sello europeo de calidad como principal elemento diferenciador del producto. Según ha explicado la gerente de la IGP, Eva García, la nueva línea de comunicación supone un cambio de enfoque respecto a la campaña anterior, “Sabor y salud en tu cocina”, al poner el acento en el origen certificado.
En este sentido, García ha señalado que el objetivo es trasladar al consumidor que el distintivo IGP garantiza que el ajo morado procede de la zona geográfica protegida y cumple con los estándares exigidos por la normativa europea desde su cultivo hasta su comercialización. La campaña se articulará en torno a acciones promocionales en ferias y eventos gastronómicos, así como mediante colaboraciones con cocineros y creadores de contenido, con el fin de facilitar la identificación del producto a través de su etiquetado.
Asimismo, se prevé la organización de jornadas de puertas abiertas dirigidas a profesionales de la cocina para dar a conocer in situ todos los procesos de producción y control de calidad que están detrás del sello de calidad.
Como novedad, la campaña incorporará un nuevo eslogan seleccionado mediante un concurso desarrollado en centros de formación profesional, en el que pasaron el primer filtro 15 propuestas centradas en el concepto del marchamo de calidad diferenciada del sello IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras. De entre todas ellas se seleccionaron tres finalistas que han sido defendidos este jueves ante el público asistente por sus autores: Adrián Picazo Sánchez, con la propuesta ‘Origen protegido, calidad garantizada’; Raúl García, con ‘Calidad que se nota, origen que se sella’; y David Mota, con ‘Calidad certificada, sabor inconfundible’.
Tras la votación realizada durante el acto de presentación, las dos primeras propuestas han resultado empatadas, por lo que la organización ha decidido premiar a ambos alumnos. De este modo, ambas opciones serán utilizadas como base del eslogan que acompañará a la campaña de promoción a lo largo de este año.
Por su parte, la presidenta de la IGP, María José Arellano, ha destacado que el balance de las acciones promocionales desarrolladas en los últimos años es positivo, al constatar que cada vez más consumidores identifican y diferencian el ajo morado de Las Pedroñeras frente a otras variedades. En este contexto, ha subrayado que la nueva campaña pondrá el foco en la identificación del sello IGP como elemento clave para garantizar el origen del producto en el punto de venta y no haya lugar a confusiones ni engaños.
Además, durante la jornada se ha proyectado el documental promocional elaborado por la Academia de Gastronomía, en el que se subraya la necesidad de que el consumidor identifique el sello IGP como garantía de calidad y trazabilidad del producto.
Al acto han asistido el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Rodrigo Fernández; el diputado de Emprendimiento, Agricultura y Reto Demográfico de la Diputación de Cuenca, Javier Cebrián; la directora general de Economía Circular y Agenda 2030, Esther Haro; la alcaldesa de El Pedernoso y diputada regional, Ana María Cantarero y el concejal pedroñero Jesús María Solana.
La presentación de la nueva campaña ha contado además con la participación activa del alumnado del IES Fray Luis de León, responsable tanto de la organización de la gala como de la elaboración del catering posterior, compuesto por 15 elaboraciones en las que el ajo morado ha sido ingrediente común, desde pan de pita con pollo al ajillo o buñuelo de pisto con textura de huevo frito, pasando por gachas reinterpretadas en forma de croqueta fluida con crujiente de tiznao manchego hasta los postres, como una crema de vainilla y sopa de yogur con ajo negro.