DIPUTACIÓN CUENCA CIRCUITOS DUATLON Y TRTIATLON
Es noticia en Provincia: Ecoturismo Juicios Accidentes de tráfico Reserva de la Biosfera Diputación Provinicial Tajo-Segura Sucesos Partidos Políticos Desaparecidos

La guerra dispara el precio de combustibles y amenaza con encarecer la vida diaria

Los transportistas advierten de que tendrán que trasladar el sobrecoste a viajeros y mercancías si no llegan ayudas, mientras ciudadanos y agricultores ya notan el impacto en sus bolsillos
La guerra dispara el precio de combustibles y amenaza con encarecer la vida diaria
Fotos: Saúl García
16/03/2026 - Paula Montero

El estallido de la guerra de Irán el pasado 28 de febrero y la inestabilidad generada en los mercados energéticos internacionales como consecuencia del conflicto han incrementado el precio de los carburantes. Aumento, que afecta ya a la provincia de Cuenca. Empresas de transporte de mercancias y viajeros, agricultores y ciudadanos han comenzado a notar los efectos  de la guerra en sus bolsillos y han asumido un sobrecoste que amenaza con trasladarse a toda la economía si se prolonga esta situación.

El encarecimiento del petróleo comenzó tras el inicio de la escalada bélica a finales de febrero y se agravó con el bloqueo del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales del comercio energético. 

Como consecuencia, la gasolina sin plomo 95 ha pasado de costar de media 1,525 euros el litro antes del conflicto a rondar actualmente los 1,75 euros, lo que supone un aumento de entre 0,18 y 0,23 céntimos por litro en apenas dos semanas. Si bien, este incremento supone que llenar un depósito de 50 litros puede costar alrededor de 10 euros€más que a finales de febrero.

El diésel, por su parte, ha registrado un aumento aún más pronunciado. El precio medio del carburante antes del conflicto se situaba en 1,435 euros por litro, mientras que ahora ronda de media los 1,80€euros, lo que implica una subida de unos 0,36 céntimos. Esto significa que llenar un depósito de 50 litros de diésel puede costar hasta 18 euros€ más.

 

TRANSPORTE DE VIAJEROS

Ante esta situación, la Asociación Provincial de Empresarios de Transporte Interurbano y Discrecional de Viajeros de Cuenca (ACUTRAVI) advierte de que la situación “puede acabar repercutiendo en los usuarios si no se adoptan medidas de apoyo”.

Su presidente, Marcos Fernández, explica que el combustible es uno de los principales costes que afrontan las empresas del sector y, “si los precios siguen subiendo, condicionará claramente la situación de las empresas”, señala.

Desde la organización recuerdan que el transporte por carretera ya sufrió una situación similar con el inicio de la guerra de Ucrania. Por ello, lamentan que, si no se establecen medidas extraordinarias que permitan absorber el impacto del encarecimiento energético, la única salida será trasladar el aumento de costes al precio de los billetes.

En este sentido, la asociación recuerda que el autobús es un medio esencial para garantizar la movilidad, especialmente en territorios despoblados como la provincia de Cuenca, donde muchas localidades dependen del transporte por carretera para conectar con la capital o con otros municipios. Y,  según indican desde ACUTRAVI, a no ser que se establezcan medidas extraordinarias, la subida de los combustibles deberá finalmente trasladarse a los viajeros.

 

TRANSPORTE DE MERCANCÍAS

La preocupación también es evidente en el sector del transporte de mercancías. La Asociación Provincial de Empresarios de Transporte de Mercancías por Carretera de Cuenca (ACUTRANS) considera que el incremento de los carburantes provocado por la guerra “acabará generando un efecto inflacionista en toda la economía”.

Su presidente, Juan González, señala que las empresas del sector no podrán asumir en solitario el aumento del combustible. “Si no quieren incurrir en pérdidas, tendrán que trasladar ese sobrecoste a sus clientes”, explica.

Y, según González, “esta cadena de efectos terminará encareciendo la cesta de la compra de las familias y reduciendo su capacidad de consumo”.

Ante esta situación, la organización reclama medidas similares a las que se aplicaron durante la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania. Entre ellas, plantean modificar temporalmente la fórmula que calcula el coste del transporte según el precio del combustible, una medida que ya fue  puesta en marcha en 2022.

Esta solicitud conllevaría incrementar en la escala de costes la partida del combustible de un 30 a un 40 por ciento para los vehículos pesados de carga general; de un 20 a un 30 por ciento en el vehículo de hasta 16 Toneladas y de un 10 a un 20 por ciento para los vehículos ligeros.

En esta línea, también piden a las administraciones que garanticen el cumplimiento de la normativa que obliga a revisar los precios del transporte en función de la variación del combustible, con el objetivo de que los transportistas no soporten en solitario la subida.

 

 

Foto: Saúl García

 

EL CAMPO

Pero, el impacto del conflicto no solo afecta al transporte. El sector agrario también está viendo cómo se encarece uno de sus insumos básicos como es el gasóleo agrícola.

En España, el precio medio del gasóleo B ha subido más de un 20 por ciento en apenas una semana tras el inicio de la escalada bélica. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, el litro se sitúa en torno a 1,19 euros de media en España.

En el caso de la provincia de Cuenca el precio ronda los 1,17 euros por litro, una subida que preocupa a agricultores y cooperativas, ya que este combustible es imprescindible para el funcionamiento de tractores y sistemas de riego.

A propósito de esto, cabe recordar que cada año el sector agrario consume cerca de 2.000 millones de litros de gasóleo agrícola en España, por lo que cualquier variación en su precio tiene un impacto directo en los costes de producción de materias primas.

 

 

Foto: Saúl García

 

CIUDADANOS

Más allá de los sectores productivos, esta situación afecta directamente a los ciudadanos que dependen del coche en su día a día. María Álvarez, vecina de Arcas, que utiliza su vehículo a diario para acudir a trabajar a Cuenca capital es una de ellas. Recorre unos 40 kilómetros al día y ya ha notado el aumento del gasto.“Llenar el depósito del coche me cuesta ahora 15 euros más”, explica. 

En su caso, aunque ha comparado los precios en distintas gasolineras de la zona, reconoce que sigue repostando en su estación habitual, donde el precio ronda los 1,70 euros por litro, algo más bajo que en otras cercanas.

A pesar del aumento del coste, no se plantea reducir el uso del coche ni compartirlo con otros compañeros y asumirá, por ahora,  el sobrecoste.