Claudia Moreno, una de las últimas cantareras de Mota del Cuervo
La Diputación de Cuenca ha querido poner en valor la importancia de la alfarería tradicional como una de las manifestaciones artesanales más representativas del patrimonio cultural conquense con varios artesanos y municipios donde se tiene una forma de trabajar diferente muy ligada a la cultura y la identidad de cada municipio y de la propia capital.
Los diputados provinciales Abel Fresneda y Javier Cebrián han conocido de primera mano el trabajo que se desarrolla diariamente en el taller de la cantarera moteña Claudia Moreno, de 77 años, una de las últimas artesanas que continúa elaborando de forma completamente tradicional los característicos cántaros de Mota del Cuervo siguiendo la técnica y las formas que han dado fama a esta localidad.
Durante la visita también han podido comprobar cómo la nieta de la artesana, Claudia, comienza a dar sus primeros pasos en este oficio con el objetivo de mantener viva una tradición que forma parte de la identidad cultural de la provincia. También han conocido a la hija y yerno de Claudia que han explicado el trabajo que están haciendo para difundir este oficio a través de las redes sociales, así como los retos y necesidades que tienen por delante.
Los responsables provinciales han subrayado que la cantarería de Mota del Cuervo constituye un legado único que ha sabido conservar durante siglos unas técnicas de elaboración transmitidas de padres a hijos y que hoy representa uno de los principales símbolos del patrimonio etnográfico conquense. Además tiene sus propias peculiaridades con un tipo de alfarería hecha principalmente por mujeres, también de forma muy doméstica con utensilios para conservar principalmente líquidos como el agua o el vino. Los cántaros tenían su particular forma y tamaño, algo en lo que Claudia es muy rigurosa en continuar en todas sus creaciones.
En este sentido, Abel Fresneda ha señalado que "la alfarería tradicional forma parte de nuestras raíces y de nuestra historia, por lo que las instituciones tenemos la responsabilidad de contribuir a su conservación y difusión para que las nuevas generaciones conozcan y valoren un oficio que identifica a nuestros pueblos".
Por su parte, Javier Cebrián ha destacado que el trabajo de artesanas como Claudia Moreno "es un ejemplo de esfuerzo, dedicación y amor por un oficio que ha dado prestigio a Mota del Cuervo y a toda la provincia de Cuenca". Asimismo, ha puesto en valor la necesidad de que haya relevo generacional porque Claudia es de las últimas cantareras, por esta razón, "ver cómo su nieta aprende junto a ella supone una magnífica noticia para el futuro de esta artesanía y demuestra que todavía hay esperanza para mantener vivas nuestras tradiciones".
La propia Claudia Moreno ha reivindicado el papel de la cantarería en Mota del Cuervo, ella asevera que el oficio le viene por sus dos abuelas, tanto la materna como la paterna, y que ella todos los días realiza nuevas piezas. La cantarera ha explicado que el declive de este oficio vino en los años 60, pero hay una vinculación emocional a este trabajo que va más allá del rédito económico. Moreno también se ha referido a su nieta de quien dice que está aprendiendo y que ya conoce el manejo de los pedales.
Durante el recorrido por el taller, los diputados pudieron contemplar todo el proceso de elaboración de los tradicionales cántaros moteños, realizados manualmente mediante técnicas ancestrales que apenas han variado con el paso del tiempo y que convierten cada pieza en una obra única.
La Diputación de Cuenca apoya el trabajo artesano a través de iniciativas como la Feria de la Artesanía, de hecho, esta artesana moteña estará en la próxima edición haciendo una demostración de su arte.