La llegada a la etapa universitaria supone, para muchos jóvenes, un punto de inflexión en su carrera deportiva. Las exigencias competitivas y académicas no son fáciles de compaginar en el día a día, por lo que muchos acaban renunciando a una de sus pasiones. En muchos casos, es el deporte lo que se sacrifica. Para evitar que los estudiantes se vean en esta tesitura, la Universidad de Castilla-La Mancha cuenta con el Programa de Conciliación Académico-Deportiva que ayuda a compatibilizar el deporte de alto nivel con el estudio de un título oficial.
En marcha desde 2022, más de 160 deportistas han pasado por esta iniciativa. Una de ellas es Cristina Dávila, quien lleva desde los nueve años vinculada al atletismo. Movida por la vocación de ayudar a los demás, no dudó a la hora de elegir Enfermería como carrera a estudiar.
La joven, natural de Mazarrón, accedió a la UCLM mediante el cupo destinado a deportistas de alto rendimiento, y buscando información sobre las posibilidades que tenía como deportista, encontró este programa que le ofrecía un respaldo para no abandonar lo que tanto amaba. “Me da muchas ventajas, como las posibilidades de cambiar clases o exámenes. Por ejemplo, el año pasado tenía una revisión el día en el que viajábamos al Campeonato de España. Hablé con mi tutora para ver si se podía cambiar y se hizo sin problema”, recuerda Cristina, quien además sumó un bronce por equipos en dicha competición, reflejando así la utilidad del programa. Asimismo, estar adherida también le permite acceder a instalaciones deportivas y buscar alternativas académicas cuando las circunstancias lo permiten.
Más de 160 alumnos han recibido la ayuda de este programa que permite compaginar los estudios con la competición de alto nivelESFUERZO DOBLE
En una etapa en la que muchos deportistas tienen que hacer un paréntesis en su deporte –a pesar de competir a alto nivel–, estas facilidades son clave. “Mucha gente lo deja, a esta edad es difícil compatibilizar todo”, traslada la joven, que entrena seis días a la semana. En época de exámenes, estas dificultades se intensifican. “Enero y junio son los peores meses”, comenta entre risas, y es que la presión de responder en el aula y en la pista no es fácil de sobrellevar. Sin embargo, todo se puede con pasión, y la joven competidora por parte del Club Atletismo Mazarrón ha empezado la temporada con buenas sensaciones y un tercer puesto en una prueba de la liga de campo a través para clasificarse a la cita nacional.
Como joven que vive a medio caballo entre estudios y deporte, su consejo es claro: hacer un esfuerzo en unos años clave. “Cuando vengo a entrenar, mi cerebro descansa y yo también. A lo mejor tienes tres o cuatro años en los que se hace complicado, pero luego te arrepientes y dices: ¿por qué he dejado una cosa que me gustaba por otra que también me gusta? Al final se pueden compaginar”, concluye.
Apoyo total a los deportistasCésar Sánchez Meléndez, vicerrector de Cultura, Deporte y Compromiso Social, sitúa la conciliación entre las principales líneas de trabajo de la institución. Explica que uno de los elementos esenciales es la asignación de un tutor a cada alumno, el cual actúa como mediador con la secretaría del centro. Así, los deportistas pueden optar a facilidades como la flexibilización de clases y exámenes dentro de las posibilidades del plan de estudios y mayor puntuación en programas de movilidad. El vicerrector considera que este acompañamiento es especialmente necesario al comenzar la universidad, una decisiva etapa en la que los deportistas se ven en la tesitura de abandonar el deporte al no poder compaginarlo con sus responsabilidades académicas.
Es por ello que esta iniciativa ha ido ganando adheridos desde su puesta en marcha hace cuatro años: “Estamos muy contentos con la retroalimentación que nos llega. La gente está participando y también se nota en los resultados a nivel individual e institucional en los campeonatos”, aprecia Sánchez Meléndez.
El objetivo principal era brindar “tranquilidad y seguridad” a los estudiantes que se enfrentasen a esta doble faceta. “Aunque cueste compaginarlo, deben saber que les vamos a estar ayudando y apoyando”, traslada el vicerrector, quien además recuerda que la adhesión al programa puede solicitarse en cualquier momento del curso.
