Rajmond Toth está siendo uno de los nombres propios del Rebi BM Cuenca en este inicio de temporada. El central húngaro suma 18 goles y se encuentra entre los máximos asistentes de la competición, aunque su momento individual contrasta con un arranque de curso marcado por las lesiones y los problemas de salud. Toth confía en la fuerza de este grupo y en que el regreso de efectivos permita que El Sargal vuelva a ser un fortín.
¿Cómo estás viendo al equipo hasta el momento?
Yo creo que tenemos un equipo muy completo, pero nos ha pasado lo mismo que la temporada pasada, pero no desde la cuarta jornada, sino desde la primera. Empezamos otra vez el año jugando con ocho o nueve jugadores y, al final, eso es lo que nos penaliza. En vez de tener seis puntos y estar tranquilos en la primera parte de la tabla, por las lesiones y por tener poca gente, hemos perdido esos dos partidos en casa por un gol. Puede ser que algún jugador más nos hubiese dado la victoria. Hemos podido recuperar algún jugador más y afrontamos esta semana con todo lo que tenemos para, por fin, puntuar en casa delante de nuestro público. Queremos que El Sargal vuelva a ser el mismo que el año pasado y que los puntos se queden en casa.
¿Está mejor el vestuario tras el problema de salud de hace dos semanas?
Sí, estamos mejor. Muchos jugadores tuvieron problemas de digestión, de barriga y otros síntomas, así que al final no nos permitió ni entrenar ni jugar la semana pasada, pero para este partido ya nos hemos recuperado, por lo menos los que estuvimos enfermos. El lunes y el martes todos se incorporaron y fuimos capaces de hacer un trabajo semanal más normal, como suele ser habitual, no como las últimas dos semanas, que al final condicionaron mucho el nivel del equipo.
En lo personal, estás en un gran momento: 28 goles y uno de los mejores asistentes.
Afronto este año con mucha ilusión. Ya la temporada pasada me costó un poco el inicio de la temporada y no fui capaz de dar todo desde el inicio, pero después de la cuarta o quinta jornada creo que ya enseñé de lo que soy capaz y acabé el año consiguiendo las cosas que yo quería conseguir individualmente. Es una pena que, colectivamente, no llegáramos a donde yo quería llegar, pero espero que este año seamos capaces no solo de llegar a lo que quiero en lo individual, sino también en lo colectivo. El colectivo viene siempre antes que lo individual. Yo también me alegro de que he podido empezar bien, pero me duele más que jugar bien no nos haya hecho tener más puntos. El juego individual también hubiese lucido más si esos puntos se hubieran quedado en casa.
Después de una gran primera temporada con el Rebi, Toth asegura sentirse más maduro y cómodo en España, algo que también se refleja en su rendimiento sobre la pista¿Dirías que es tu mejor momento deportivo en cuanto a madurez?
Sí, al final yo creo que llevo tantos años en España que ya me he aclimatado completamente a la vida, al nivel del balonmano, al estilo, y eso al final también me ayudó en mi último año en Cangas. Después, la libertad con la que puedes jugar en Cuenca, con la afición que hay aquí, también me ha dado un impulso más para poder sacar esas cosas que tengo dentro. Espero que este no sea mi mejor momento, que va a haber momentos aún mejores, empezando este viernes. Así que yo deseo que este no sea aún el mejor Rajmond Toth que pueda ver el público aquí en Cuenca.
Da la sensación de que, si las lesiones respetan, este equipo es capaz de mucho más.
Sí, a ver, yo creo que tenemos un equipo muy completo y lo tuvimos el año pasado también, pero por culpa de las lesiones y de todo lo que pasó, al final el grupo no fue capaz de enseñar toda la fuerza que tiene. Este año nos pasa lo mismo, así que yo ya no creo ni en la suerte ni en la salud (risas). Esperemos que la fortuna por fin esté de nuestro lado y podamos estar un tiempo bastante largo sin lesiones, o por lo menos con una o dos lesiones y no cinco o seis, que es lo que nos está pasando durante este tiempo que yo llevo aquí en Cuenca. No solo somos capaces de competir con 11-12 jugadores, sino que, cuando estamos todos, podemos ganar en cualquier lado y acabar donde nosotros queremos acabar, que no es donde estamos ahora mismo.
Es importante que El Sargal vuelva a ser un fortín.
Sí, nosotros también estamos afrontando así toda la semana, trabajando duro y hablando sobre este tema: no puede ser que nos dejemos más puntos aquí en casa. Al final, las lesiones no son excusas y es una cosa que te dificulta el día a día, el prepararte los partidos, dar descanso para tener un margen de mejora..., pero al final esto no es una excusa. Así que toda la semana la afrontamos con ese sabor amargo por no darle esa alegría a nuestro público. Vamos con todas las ilusiones que tenemos, intentando hacer un gran partido y a defender como hijos de puta, como dice Lidio (risas). Y también acertar en ataque.