El recinto ferial entierra su cableado para ganar seguridad
El recinto ferial de Cuenca dejará atrás la imagen de cables suspendidos entre postes de madera y tendidos por el suelo junto a las atracciones toda vez que el Ayuntamiento está desarrollando una nueva red subterránea de baja tensión que busca mejorar la seguridad, simplificar el montaje de la feria y reducir los gastos que cada año suponía desplegar provisionalmente toda la instalación eléctrica.
El proyecto, promovido por el Consistorio conquense, permitirá suministrar electricidad a las distintas atracciones y actividades que se celebran en este espacio.
El concejal de Festejos, Alberto Castellano, explica que la actuación tiene como principal objetivo soterrar el cableado para que los feriantes puedan conectarse directamente a las tomas distribuidas por el recinto. Hasta ahora, dice, quienes visitaban la feria podían comprobar cómo los cables pasaban de una atracción a otra mediante postes de madera y terminaban discurriendo por el suelo al aproximarse a las instalaciones.
Además del impacto visual, Castellano explica que este sistema provisional podía generar riesgos y obligaba a realizar cada año un importante trabajo de montaje. “Al estar ya soterrado, solamente es llegar y que los feriantes se conecten a la toma más cercana”, dice el concejal.
La instalación partirá del centro de transformación existente en la zona y conectará las diferentes cajas generales de protección repartidas por el recinto. La red se ha diseñado mediante cuatro circuitos en forma de anillo y otro circuito en punta. La configuración anillada permitirá actuar con mayor rapidez ante posibles incidencias, al ofrecer diferentes posibilidades para alimentar los cuadros eléctricos.
En total, los cinco circuitos suman unos 2.050 metros de trazado y atenderán una potencia prevista de 1.545 kilovatios. El proyecto calcula que, aplicando el correspondiente coeficiente de simultaneidad, la potencia necesaria se situará en 1.236 kilovatios. Los conductores irán instalados bajo tubos y conectarán los cuadros de mando y protección utilizados por las atracciones.
Las obras se dividen en cuatro grandes fases: ejecución de las canalizaciones, tendido de la línea subterránea, instalación de las cajas generales de protección y realización de las conexiones. El documento técnico estima un plazo de dos meses para completar todos los trabajos.
Las canalizaciones discurrirán por el interior del recinto y se instalarán arquetas en los cambios de dirección y en aquellos puntos donde sean necesarias para facilitar el tendido. Los tubos deberán quedar a una profundidad mínima de 60 centímetros y protegidos mediante diferentes capas de arena, tierra y hormigón antes de reponer el pavimento.
El proyecto recoge un presupuesto general de 109.582,89 euros, IVA incluido.
De esa cantidad, 76.104,51 euros corresponden a la ejecución material, con cerca de 67.900 euros destinados específicamente a la red subterránea y algo más de 7.500 euros a la obra civil de las canalizaciones.
Castellano dice que la mejora no solo repercutirá en el funcionamiento del recinto. La instalación provisional se incluía hasta ahora dentro del contrato del alumbrado ornamental de San Julián y Navidad. Al desaparecer ese gasto anual, el Ayuntamiento podrá destinar más recursos a colocar arcos y elementos luminosos.
“Mejoramos el espacio, pero a su vez también nos ayudará a mejorar las luces ornamentales de nuestra ciudad”, explica el concejal, que considera que la nueva red permitirá disponer de un recinto más seguro, ordenado y preparado para el futuro.