Es noticia en Cuenca: Partido Popular de Cuenca Bomberos Ahogamiento Patrimonio Comercio Balonmano Ajedrez Violencia de Género
DIPUTACIÓN PROVINCIAL TU COMIDA EN CASA
Ahogamiento

Prevenir para salvar vidas

Con motivo del Día Mundial para la Prevención de Ahogamientos, se pone el foco en la necesidad de extremar las precauciones en el agua en un verano con un preocupante aumento de víctimas
Prevenir para salvar vidas
Fotos: Saúl García
25/07/2026 - Alejandro del Valle

Ya inmersos en pleno verano, las piscinas, playas, ríos y embalses se convierten en los mejores aliados. Sin embargo, esta es también la época del año más conflictiva en cuanto a ahogamientos, lo que obliga a extremar las precauciones. Coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención de Ahogamientos –25 de julio–, se insiste en la importancia del cumplimiento de las normas y de la vigilancia para evitar accidentes que en su gran mayoría, son evitables.

En este 2026, las cifras reflejan una realidad preocupante a nivel nacional: según detalla la socorrista taranconera Ester González, presidenta de Guardavidas Cuenca, se han contabilizado 216 fallecidos por ahogamientos desde comienzos de año hasta el 31 de junio, a los que habría que sumar otros 31 en julio, lo que eleva el balance provisional a 247.

Es la evolución más reciente la que preocupa a los profesionales: “Junio suele registrar una media de entre 48 y 50 ahogados en los últimos años, pero este año se han alcanzado los 96, prácticamente el doble”, señala González. No existe una razón concreta que explique este crecimiento, ya que “los casos siguen siendo prácticamente los mismos y los patrones se repiten”.

Tal y como desglosa la socorrista, la mayor parte de los ahogamientos acontecen en zonas naturales, tales como ríos, embalses o lagos, seguidas de las piscinas privadas y, en tercer lugar, instalaciones públicas. Si atendemos a los datos regionales, en Castilla-La Mancha, donde abundan los espacios naturales de baño, se han registrado cuatro fallecimientos, tres de ellos en el mes de junio.

Uno de los factores que influyen es al exceso de confianza y la falsa sensación de seguridad en el medio acuático. “Pensamos que sabemos nadar, que flotamos o que conocemos el lugar porque ya nos hemos bañado allí otras veces, pero el agua sigue siendo un medio hostil”, apunta. Así, el perfil más habitual de víctima mortal son hombres mayores de 45 años que saben nadar. Sin embargo, los espacios naturales, a merced de corrientes, cambios de profundidad y otros riesgos, propician estos accidentes.

También pone el foco en los más pequeños la presidenta del Guardavidas Cuenca, quien recuerda que el ahogamiento es la principal causa de muerte accidental en niños de entre uno y cuatro años. Puntualiza que diversos estudios acentúan la franja horaria de entre las 15 y las 18 horas. “Coincidiendo con la sobremesa, cuando los adultos tienden a relajarse o distraerse”, añade.

El mes de junio suele registrar una media de entre 48 y 50 ahogados, pero en 2026 se ha llegado a los 96 fallecidos

LA FIGURA DEL SOCORRISTA

González recuerda que, por cada ahogamiento, “hay miles de intervenciones preventivas”. Es aquí donde entran en juego los profesionales del socorrismo, figuras clave a la hora de evitar unas desgracias en las que “cada segundo cuenta”. La falta de profesionales en muchas zonas rurales de la comunidad y el intrusismo profesional –debido a las formaciones insuficientes ofertadas por entidades no preparadas– son algunos de los retos a enfrentar. Asimismo, reivindica una mayor consideración hacia la profesión. “Muchas veces se sigue viendo al socorrista como un trabajo de verano para un chico joven. Sin embargo, una intervención correcta puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Si las cifras de ahogamientos se están duplicando, es el momento de replantearnos la importancia de este servicio”, concluye.

Consejos para un verano seguro

Con motivo del Día Mundial para la Prevención de Ahogamientos, Ester González recuerda cinco pautas para disfrutar del baño con seguridad, algo que hay que tener en cuenta durante todo el año, no solamente en verano, que es cuando se concentran la mayoría de incidencias. La primera pasa por elegir zonas vigiladas y evitar bañarse en solitario, ya que la presencia de un personal especializado puede ser decisiva. También insiste en esa supervisión constante de los menores, no solamente en cuanto a tenerlos a la vista, sino también al alcance, para intervenir inmediatamente en caso necesario.

Evitar los cambios bruscos de temperatura –entrando en el agua de forma progresiva, duchándose previamente y estando hidratado– es otra de las recomendaciones, a la que se suma la necesidad de actuar con prudencia y “sentido común”, comprobando la profundidad del agua y posibles zonas rocosas, evitando saltos de cabeza en zonas desconocidas y atendiendo a corrientes y cambios en el fondo. Por último, recuerda la importancia de respetar la señalización e indicaciones del personal: “Si están puestas, es por algo. Si seguimos las pautas e indicaciones, evitaremos muchos problemas, ya que la gran mayoría de ahogamientos son evitables”, traslada la socorrista.