Las llaves de Conca regresan a la Plaza Mayor
Cientos de actores han tomado las calles del Casco Antiguo para representar el enfrentamiento entre las tropas cristianas y las musulmanas. Los primeros partían desde la iglesia de San Pedro, mientras que las huestes musulmanas lo hacían desde San Felipe Neri. Ambos bandos han terminado encontrándose en la Plaza Mayor, ante la mirada de cientos de conquenses y visitantes.
Entre los personajes que han cobrado vida durante la representación no ha faltado Martín Alhaja, protagonista de una de las leyendas más conocidas de la conquista, ni Alfonso VIII, al frente de las tropas cristianas. En el bando musulmán, Abu-Beka, alcaide de la ciudad, ha protagonizado el momento decisivo de la tarde.
La representación, preparada y coordinada por APM y Miguel Romero, bajo la dirección de Germán Olivares, ha llevado al público hasta las escaleras de la Catedral, donde se ha producido el desenlace. Con textos basados en "Alfonso VIII el Conquistador" y "Sueños de Conquista", la escena final ha recreado la entrega de las llaves de Villa Conca a Alfonso VIII y la incorporación de la ciudad al reino cristiano.
La música medieval del Grupo Tiruraina ha acompañado una puesta en escena que ha convertido la Plaza Mayor en un auténtico escenario de la Edad Media.
Y, por otro lado, la fecha tampoco es casual. La tradición sitúa la conquista de Cuenca el 21 de septiembre de 1177, día de San Mateo, una efeméride que acabaría dando origen a una de las fiestas más importantes de la ciudad.
Así, entre espadas, estandartes, música y cientos de espectadores, Cuenca ha vuelto a contar hoy su propia historia. Una historia que sirve también como preludio de lo que sucederá la próxima semana en esta misma Plaza Mayor, cuando las peñas tomen el relevo y llegue, un año más, San Mateo.