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Es noticia en Cuenca: Universidad de Castilla-La Mancha

El Círculo Taurino premia a Maximino Pérez y a Alicia Chico

(GALERÍA DE IMÁGENES) El empresario ha recibido el Premio Patrimonio Tauromaquia Ciudad de Cuenca de manos de Luis Algara "El Estudiante", y la ganadería, la Mención Especial por mantener la trashumancia del bravo
Fotos: Rubén Marco
26/09/2026 - Rubén M. Checa

El Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha (MUPA) ha acogido este sábado la segunda edición de los Premios Patrimonio Tauromaquia Ciudad de Cuenca, que organiza el Círculo Taurino de Cuenca. El acto, cargado de emoción, ha reunido a numerosos aficionados y a representantes del mundo del toro.

Han asistido el alcalde, Darío Dolz, y varios concejales de la corporación como Bea Jiménez o Rafael Rodríguez; la subdelegada del Gobierno, Mari Luz Fernández; el delegado provincial de Hacienda y Administraciones Públicas de la Junta, Ramón Pérez-Tornero; la jefa de la Comandancia de la Guardia Civil, María Jesús Pascual, y el comisario Francisco Sánchez.

El periodista Leo Cortijo ha conducido el acto, junto a Alberto Núñez, colaborador taurino.

La Mención Especial ha sido para la ganadería de Alicia Chico, representada por los hermanos Tomás y Edu González. Es la única ganadería que mantiene hoy una trashumancia de larga duración con ganado bravo. Recorre alrededor de 400 kilómetros durante unos 40 días, con entre 400 y 500 cabezas, entre Teruel y Jaén, a través de Albacete, Ciudad Real y Cuenca. Cuenca es la provincia en la que más tiempo pasan y también, según han destacado, donde más ayuda reciben.

"Esto es afición, no es otra cosa", han resumido los ganaderos, que han descrito un día a día de lluvia, nieve y sol. Han alertado además de lo difícil que resulta encontrar relevo, ya que a su juicio "las generaciones no están concienciadas con lo que esto conlleva. Es un trabajo muy duro".

También han reivindicado el papel del ganado bravo en la limpieza del monte para prevenir incendios. Sobre el futuro, han confesado que les gustaría lidiar con picadores su encaste Santa Coloma, aunque hoy viven de los encierros por el campo.

“CUENCA ES PARTE DE MI VIDA”

Pérez ha agradecido al Círculo Taurino el galardón y la labor que desarrolla pese a ser una asociación muy joven. Después ha avisado de que no iba a dar un discurso de empresario: "Este no es un galardón de empresario. Hoy no quiero hablaros de carteles, ni de toros, ni de números, ni de contratos. Hoy quiero hablaros simplemente con el alma".

"Cuenca ya no es para mí una plaza que gestiono. Hace mucho tiempo que dejó de serlo. Cuenca es parte de mi vida", ha afirmado. El empresario ha explicado que la ciudad está presente "en cada decisión que tomas, en cada ilusión, en cada objetivo, en tus amistades, en las celebraciones".

Ha echado la vista atrás hasta su llegada en 1999. Cuenca fue la primera plaza de segunda categoría que gestionó, el mismo año que Guadalajara. "A mí me asustaba", ha reconocido. La plaza atravesaba entonces un momento muy crítico. Un año antes había visto una corrida con apenas 300 o 400 personas en los tendidos, y aun así se sintió capaz de devolverle la ilusión. Desde entonces, ha subrayado, el objetivo ha sido siempre el mismo: que tener un abono en Cuenca sea motivo de orgullo y que la plaza siga siendo la tercera de España en número de abonados.

Pérez ha puesto en valor el crecimiento de la feria. Hace 25 años había solo tres festejos, y hoy son 12 o 14 contando las vaquillas. "Es una semana completa. Empezamos un viernes y terminamos un jueves", ha detallado. Aun así, ha dicho que de lo que más orgulloso se siente es "de haber recogido tantos amigos por el camino" y de haberse considerado "un conquense más".

Preguntado por su equipo, el empresario ha rechazado hablar de trabajadores. "Yo no tenía empleados. He tenido amigos, he tenido compañeros, he tenido un equipo de trabajo del que me siento orgulloso", ha asegurado. Ha destacado a los 120 o 130 miembros de la asociación de personal de la plaza, que según ha dicho no estarían allí sin afición y sin amor por el coso. Tampoco cree haber tenido clientes: "He tenido amigos y gente que no conocía y que luego se han convertido en amigos".

Entre tantos recuerdos, ha elegido uno alejado de los carteles y los triunfos: la fiesta con todo el equipo el último día de feria. Ha contado que durante la feria solo bebía agua y llegaba a perder 17 kilos en 15 días. "Me quedo con eso más que con lo profesional", ha confesado. Lo ha antepuesto incluso a los reconocimientos nacionales o a que Cuenca fuera elegida la mejor feria de España hace 15 años.

Sobre el futuro, Pérez ha explicado que sus hijos toman cada vez más las riendas de la empresa y preparan ya iniciativas para el centenario de la plaza, en 2027. Ha defendido que el reto ahora es "captar al no habitual". Ya se está logrando, ha dicho, con las vaquillas nocturnas y los concursos de recortes, que atraen a gente joven que nunca había pisado una plaza. "Llega allí, se siente a gusto y dice: lo que me han contado es un cuentecillo", ha resumido.

El empresario, que atraviesa una grave enfermedad, ha cerrado su discurso con un agradecimiento a la ciudad: "Estas cosas se dicen desde el corazón. Espero estar muchos años acompañándoos".

DISCURSO ÍNTEGRO DE MAXIMINO PÉREZ, a continuación