El calor extremo también pasa factura a los vehículos
Con el coche cargado de maletas, el destino marcado en el navegador y el merecido descanso a la vuelta de la esquina, miles de conductores se preparan estos días para recorrer cientos de kilómetros por carretera. Sin embargo, mientras el calor intenso obliga a extremar las precauciones de las personas, también pone a prueba la salud de los vehículos. Las altas temperaturas, unidas a los largos desplazamientos y al aumento de la carga, convierten el verano en una de las épocas de mayor exigencia para la mecánica del coche y explican el incremento de actividad que experimentan los talleres en estas fechas.
José Manuel Gascón, gerente de Gascón Motor, asegura que la llegada del periodo vacacional se traduce en un importante aumento de las revisiones. “Hay gente que pide cita con quince días de antelación y otros vienen el viernes antes de irse de vacaciones”, explica. En su taller estiman que la actividad crece en torno a un 50% respecto a otros momentos del año, impulsada tanto por quienes quieren poner el coche a punto antes de viajar como por quienes sufren una avería cuando el viaje está a punto de comenzar.
La revisión preventiva sigue siendo la mejor inversión para evitar problemas. “Lo primero que hacemos es revisar el aceite, el refrigerante, el líquido del limpiaparabrisas, la presión y el estado de los neumáticos y comprobar que no haya daños en las suspensiones”, señala. Una puesta a punto cuyo coste orientativo oscila entre 100 y 200 euros, dependiendo del modelo del vehículo y del mantenimiento que requiera.
Uno de los elementos que adquiere mayor importancia durante el verano es el sistema de refrigeración: “Si no llevas un buen refrigerante en el motor, las altas temperaturas pueden provocar daños importantes. El propio refrigerante está preparado para enfriar el motor cuando trabaja con mucho calor”.
Pero el calor no solo afecta a la mecánica. También deja su huella en la carrocería y en el interior del vehículo. La exposición continuada al sol deteriora la capa de protección de la pintura hasta provocar ampollas o desprendimientos de la laca, un proceso que puede acelerarse cuando permanecen sobre la superficie restos de excrementos de aves. “El sol es inevitable, pero siempre es recomendable llevar el coche limpio. Los excrementos de los pájaros contienen un ácido que termina levantando la laca y dejando manchas”, advierte.
Los materiales del habitáculo tampoco son ajenos a las altas temperaturas. Algunos modelos llegan incluso a presentar grietas o deformaciones en el salpicadero tras años de exposición al sol. Por ello, el responsable del taller aconseja utilizar parasoles siempre que sea posible y aparcar en zonas de sombra o en garaje para reducir el impacto de la radiación solar durante los meses más calurosos.
Otro de los puntos críticos son los neumáticos. El calor del asfalto y los continuos cambios de temperatura aceleran el envejecimiento del caucho y pueden comprometer su rendimiento aunque el dibujo todavía parezca aceptable. “Hay neumáticos que conservan el dibujo, pero el caucho ya está deteriorado por el paso del tiempo y el sol. Además, con mucho calor sufren más”, explica Gascón, quien recuerda que una presión incorrecta o un neumático envejecido aumentan el riesgo de sufrir un percance durante un desplazamiento largo.
HAY QUE SER PREVISORES
El gerente de este taller conquense también llama la atención sobre una costumbre frecuente entre muchos conductores: dejar la revisión para el último momento. Aunque cada vez son más quienes planifican el mantenimiento con tiempo, todavía hay usuarios que acuden al taller apenas unas horas antes de iniciar el viaje, cuando una reparación importante puede alterar por completo los planes previstos.
En el caso de Gascón Motor, esa realidad ha llevado a incorporar un servicio de alquiler de turismos y furgonetas para facilitar la movilidad de quienes sufren una avería antes de las vacaciones o necesitan un vehículo mientras el suyo permanece en el taller, así como para empresas o particulares con necesidades puntuales de transporte.
Con unas previsiones meteorológicas que apuntan a que el verano seguirá marcado por las altas temperaturas, la recomendación es clara: dedicar unos minutos a revisar el estado del vehículo puede evitar averías, retrasos y gastos mucho mayores cuando las vacaciones ya han comenzado.