Cuenca y su penúltimo baile con la vaquilla
Hay mañanas que anuncian que es San Mateo antes incluso de que llegue la vaquilla y este domingo la ciudad ha despertado con un pulso especial. Como era de esperar, las calles del Casco Antiguo y especialmente el parking del Castillo se han llenado desde primera hora por los peñistas que participaban en el Concurso de Gachas. Y el ambiente no ha decaído en ningún momento del día, es más decenas de corredores se han animado a participar en las sueltas de vaquillas enmaromadas.
Eso sí, aunque ha habido alguna que otra caída en la Plaza Mayor, la jornada ha transcurrido con normalidad y sin que esos tropiezos empañaran la penúltima tarde de fiesta. Todo ello gracias, una vez más, a los maromeros que en mucha ocasiones evitan males mayores.
Mientras tanto, la Anteplaza, la Plaza Mayor, los accesos, las esquinas y las talanqueras se han llenado una tarde más de miradas curiosas y numerosos móviles para grabar esta tradición.
Y mientras la tarde avanza, solo queda la sensación de que el tiempo corre casi tan rápido como la vaquilla. Cunca vive este domingo su penúltimo baile, pero todavía queda fiesta. Y mientras quede una vaquilla por salir, Cuenca seguirá bailando con ella.