La Semana Santa conquense se vive con enorme pasión en calles, hermandades y en los actos que rodean la celebración más emblemática de nuestra ciudad. Desde hace un mes, esa pasión tiene un nuevo punto de encuentro: La Tienda del Nazareno, un espacio cofrade que nace con vocación de convertirse en una referencia para los amantes de esta tradición.
Detrás de este proyecto se encuentra Félix Calvo, gerente del establecimiento y miembro de una familia estrechamente ligada a la artesanía nazarena desde hace décadas. “Es una empresa familiar, pero en principio el gerente soy yo”, explica. Junto a él trabajan su padre y su hermano, dando continuidad a un legado que comenzó generaciones atrás.
Aunque la apertura es reciente, la trayectoria de la familia es amplia. “Llevamos más de 25 años trabajando en el sector, pero en realidad son cerca de 40 si contamos desde mi abuelo”, señala Calvo. Un vínculo que comenzó desde muy joven: “Yo me acuerdo con apenas 9 años estar ya recortando crucecillas”.
El balance del primer mes de actividad ha sido positivo. “La verdad es que muy bueno, más o menos era lo esperado”, afirma. Durante años, su trabajo se había canalizado a través de otros comercios de la ciudad, lo que limitaba la exposición de su catálogo. “Podíamos dejar cruces, tambores, tulipas y poco más, porque no había un espacio exclusivo”, recuerda.
Esa limitación fue el origen de la idea. “Queríamos tener algo especializado únicamente en la Semana Santa, porque manejamos muchísimos artículos diferentes”, explica. Así, la familia apostó por abrir un establecimiento propio que reuniera toda su oferta. “Cuenca se merecía ya un espacio así”, subraya.

UN SELLO ARTESANO
Actualmente, La Tienda del Nazareno ofrece más de 200 artículos relacionados con la tradición cofrade. Desde los elementos más clásicos hasta productos más innovadores, el catálogo es amplio. “Podemos encontrar desde lo más típico, como las cruces infantiles personalizadas de cada hermandad, hasta tulipas, tambores o palillos”, detalla Calvo. A ello se suman túnicas, incensarios, artículos de regalo o piezas exclusivas. “Todo lo que la gente se pueda imaginar lo tenemos aquí, y si no lo tenemos, se lo hacemos”.
Uno de los rasgos distintivos del negocio es su carácter artesanal. “El 90% de lo que hay en la tienda es nuestro, lo hacemos durante todo el año”, afirma el gerente. Este modelo permite mantener un control total sobre el diseño y la producción. “Hay muchos días que cuando cierro la tienda me voy a casa y empiezo a hacer diseños, a probar piezas nuevas”, añade.
Además de la producción propia, la tienda colabora con creadores locales en piezas específicas, incorporando también nuevas técnicas sin perder la esencia tradicional. A ello se suma el servicio de confección a medida de túnicas. El establecimiento trabaja con modistas y ofrece tanto la elaboración completa como la venta de materiales. “En 48 horas podemos tener una túnica hecha a medida”, explica.
La implicación con la Semana Santa va más allá de la venta. La tienda colabora con hermandades y colectivos locales, adaptándose a sus necesidades. “Intentamos ayudar, hacer precios especiales o conseguir piezas exclusivas”, comenta.
La acogida por parte de la ciudad ha sido inmediata. De hecho, el día de la inauguración de la tienda nazarena, el entorno del establecimiento se llenó de gente, reflejando el interés por un espacio de estas características. “Cuenca es una de las ciudades que más pasión tiene por su Semana Santa y la ilusión que teníamos de montar esta tienda ya es una realidad”, concluye.
