31 de Marzo de 2020 Son las 8:18

Opinión

Opinión

Especial Semana Santa 2019
0
Imagen de José Ángel García

José Ángel García

¿Una solución?

S

upongo que un articulista que se precie, aunque sea un articulista de provincias cual el que esto suscribe, tendría hoy, indubitablemente, que hablar del coronavirus –o del Covid 19, vale, si se me ponen científicamente precisos– pero miren ustedes, pues no, no va a ser así. Voces más autorizadas que la de uno han dicho ya probablemente cuanto, en cualquiera de los aspectos del asunto, cabría decir de modo que para qué añadir ni una línea ni un comentario más especialmente cuando no se aspira, cual es el caso, a alcanzar la tan parece que ansiada en estos últimos tiempos condición de tertuliano sé de todo. De modo que voy a hablarles de otro hecho que, la verdad, a mí me parece pero que importantísimo cara a una posible solución de ese otro problema en el que tan liados andamos en este país cual es la cuestión catalana y que me parece que ha pasado excesivamente desapercibido tanto en cuanto sucedido en sí cuanto en su potencial posible condición de herramienta resolutiva de tan ardua cuestión. Por si se les ha pasado les resumo a grandes rasgos la noticia: por los barceloneses predios existe un denominado Institut Nova Història que –ha salido estos días en algunos medios la información– ha llegado a la desestabilizadora conclusión para la Historia habitualmente contada de que, por ejemplo, tanto Cristóbal Colón como los hermanos Pinzón, Bartolomé de las Casas, Francisco Pizarro, Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Hernán Cortés o el propio William Shakespeare pues miran ustedes eran catalanes, o que hasta el mismísimo Leonardo procedía muy posiblemente de una familia catalana; sólo, parece que dicen sus integrantes, y copio textualmente de una de esas informaciones periodísticas sobre el asunto, “una manipulación sistemática durante siglos, orquestada por poderes fácticos de España, habría permitido que su falsa identidad se haya dado por buena hasta hoy”. No se rían ustedes que el asunto es serio, tan serio que, según esas mismas informaciones periodísticas, habría trascendido ahora que la televisión pública catalana financió a este Instituto con 184.280 euros para emitir, entre 2003 y 2019, seis documentales sobre algunas de sus revolucionarias teorías. Pues miren ustedes –y a eso es a lo que quería referirme cuando hablaba de una posible solución al problema catalán– no habría más que pedirles a tan empecinados investigadores que sigan profundizando más en el asunto porque a lo mejor, qué caramba, acaban descubriendo que casi todos –si no todos, digo– de cuantos por estas ibéricas tierras creíamos ser otra cosa resulta que somos de origen catalán, o sea, de alguna manera, pues eso, catalanes, lo que a uno se le ocurre que podría por tanto hacer posible que, desde esa generalizada condición de catalanes que hasta ahora ignorábamos, podríamos, sin más discusiones ni problemas legales, votar en un referéndum al que sin duda, dada nuestra condición de catalanes de origen no se nos podría negar desde Cataluña, digo yo, la legitimidad de participar, pero que, por otro lado, dada nuestra condición de españolitos en el D.N.I, no tendría ningún impedimento legal constitucional para celebrarse. ¿No les parece que podría ser una magnífica solución?

logo Las Noticias de Cuenca
Ediciones y Servicios Integrales 2020 S.L.
Plaza de los Carros, 2. Bajo. 16001 Cuenca
969 693 800
601 119 818
0
X

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar la navegación, mejorando así su experiencia y nuestros servicios. Más información