03 de Agosto de 2017
Opinión

"El nuevo PSOE conquense"

boton compartir en twitter Share this Facebook
Elías Jiménez Barrios
Tras las primarias en el seno del PSOE por alcanzar la Secretaría General federal todo el mundo sabe que el partido ha quedado un tanto convulso internamente. Esa convulsión que ha sufrido el PSOE en el caso de la provincia de Cuenca parece que sigue y se acrecienta de una forma desgarrada, es una herida profunda que parece que no ha curado ni lleva intención de cicatrizar debido a que siempre hay algún militante que se empeña en hurgar para que no cierre, quizá sea porque esas personas siempre se encuentran más cómodas en la destrucción que en la paz.

Estas palabras vienen al hilo después de leer y escuchar a las dos plataformas que han surgido dentro del PSOE provincial de entre los que apoyaron a Pedro Sánchez. Como votante socialista siento auténtica vergüenza del espectáculo que están dando por el aquello de déjame que me ponga yo para quitarte a ti el protagonismo y el posible sillón. Después del episodio de las primarias nacionales, tras una tormentosa campaña de desprecios a todo el que no pensaba como ellos, los conquenses que apoyaron a Sánchez se deben de encontrar cómodos en esa situación de conflicto y ahora pretenden fraccionar más al partido en esta provincia por ver quién se alza con la “auténtica voz de la militancia”, comportándose estos ganadores como auténticos perdedores.

Cuando aún no tienen nada que repartir, ni cargos orgánicos ni institucionales, ya surgen las rencillas y luchas por ver quiénes son “los auténticos socialistas”, los más puros, los más rojos o los más de izquierdas frente a aquellos traidores que apoyaron a Susana Díaz. Tanto la plataforma El Valor de la Militancia, como la otra de Socialistas Cuenca por un nuevo PSOE (plataformas de rimbombante nombre y poco contenido) compiten por esos apelativos del nuevo PSOE jugando a autodestruirse…, y con ellos al PSOE. Esta rencilla lo que viene a demostrar es lo que bastantes votantes socialistas pensamos hace tiempo y no es otra cosa que muchos de los que apoyaron a Sánchez no tenían nada en común salvo el interés de desalojar a los que ellos consideran “aparato” para pasar a formar parte ellos mismos del “aparato” y ahora que son parte del “aparato” no saben cómo gestionar esa diversidad de intereses personales.

Con actitudes como esas me pregunto qué confianzas generarán entre militantes, simpatizantes y votantes aquellos que antes de iniciarse los procesos congresuales ya están enfrentados, habiendo estado previamente unidos como una piña hasta la hora de repartir cargos y sillones. Sillones que ahora son orgánicos, siendo más adelante la pelea por los cargos institucionales en los cuales todos han estado varios lustros; pelearán por arrogarse eso tan de moda como el “nuevo PSOE” pero no se dan cuenta, o no se quieren dar, que por ahora los que conocemos estuvieron en el sillón amarrados y pretenden volver a él como si fuesen nuevos… ¡lo que nos queda por ver! Y no lo digo sólo por el único candidato que por ahora se ha postulado, porque entre los de la otra plataforma hay gente con similar trayectoria política que aquel. 

Curioso me ha resultado como estos que van de participativos y nuevos demócratas nieguen a cualquier militante socialista que se pueda presentar libremente a lo que él considere oportuno al decirle que si no lo aprueba o da el consentimiento al militancia no se puede presentar, eso es una actitud poco democrática, cada uno es libre de presentarse o no y, luego, cada uno es libre de votarlo o no.

Esta lucha interna entre viejos, destacados e históricos militantes del PSOE no es lo que la gente demanda, no es el nuevo partido, es el viejo, el más viejo, el rancio, el casposo con luchas internas que sólo les interesa a ellos pues lo único que buscan es seguir amarrados a los cargos que un día tuvieron y luego perdieron y que en la época de Cospedal desaparecieron de la primera línea política. Eso es lo que están demostrando y a mi como votante socialista me asquea. Si esto es el nuevo PSOE, ese que decían que iba contra el aparato, el de la militancia el de la participación, el de los sueños… que no me esperen en la urna porque creo que es más de lo mismo o, lo que es peor, más de lo que había en los años más casposos del PSOE.

Estas luchas, como digo, no le interesan a la ciudadanía, a los conquenses les interesa que les solucionen sus problemas del día a día, el empleo, la desigualdad, los servicios sanitarios, la lucha contra la despoblación… y no estas guerras de caspa-casta.

Tras escuchar y leer los comunicados de los dos ganadores que actúan como perdedores me vino a la cabeza esa escena de la genial película de los Monty Python en que en la noche oscura se encuentra el Frente Popular de Judea y el Frente Popular del Pueblo Judío cuando van a secuestrar a la mujer de Poncio Pilatos, tras una breve trifulca entre ellos alguien pregunta quién es su enemigo común y en lugar de responder que los romanos, responden los dos grupos que su enemigo común es el Frente Judaico Popular… pues eso, el enemigo del PSOE en Cuenca es el propio PSOE conquense… sigan luchando contra él…    


< VOLVER IMPRIMIR EL ARTÍCULO
© Copyright La Noticias de Cuenca       ||       Diseño, programación y hosting by web dinámica ®